Termómetro Digital para Casa: los Más Precisos 2026
Guía completa para elegir el mejor termómetro digital para casa en 2026. Comparamos tipos, precisión, conectividad WiFi y funciones avanzadas de los modelos más populares para monitorizar la temperatura y humedad de tu hogar.
¿Por qué necesitas un termómetro digital en casa?
Un termómetro digital para casa es mucho más que un simple medidor de temperatura. Es una herramienta fundamental para controlar el confort térmico de tu hogar, detectar problemas de humedad antes de que aparezcan mohos y optimizar el uso de la calefacción y el aire acondicionado.
Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), mantener una temperatura estable entre 19 y 21 grados en invierno y entre 24 y 26 grados en verano puede suponer un ahorro de hasta un 7% en la factura energética por cada grado que se ajusta. Un buen termómetro digital te permite verificar que tu termostato inteligente está regulando correctamente la temperatura en cada estancia.
Los modelos actuales han evolucionado mucho respecto a los termómetros analógicos de mercurio. Hoy puedes encontrar termómetros digitales con conectividad WiFi que envían datos a tu móvil, sensores de humedad relativa integrados, registros históricos de temperatura y alertas automáticas cuando se superan umbrales configurados.
Diferencia entre termómetro digital y termostato
Es importante no confundir estos dos dispositivos. Un termómetro digital mide y muestra la temperatura (y habitualmente la humedad), pero no controla la calefacción ni el aire acondicionado. Un termostato programable, en cambio, mide la temperatura y además actúa sobre el sistema de climatización para mantener el punto deseado.
Ambos dispositivos son complementarios: el termostato controla la zona donde está instalado, mientras que los termómetros digitales te permiten monitorizar la temperatura real en otras habitaciones donde no hay termostato, como dormitorios, sótanos, garajes o trasteros.
Tipos de termómetros digitales para el hogar
Termómetro digital básico
Muestra la temperatura actual en una pantalla LCD. Los modelos más sencillos cuestan entre 5 y 15 euros. Funcionan con pilas y tienen una precisión de entre 0,5 y 1 grado. Son perfectos para tener una referencia rápida en cualquier habitación, pero no guardan históricos ni envían datos al móvil.
Termohigrómetro digital
Combina la medición de temperatura con la de humedad relativa. Estos modelos cuestan entre 10 y 30 euros y son especialmente útiles en zonas con tendencia a humedades como baños, sótanos o cocinas.
La humedad ideal en una vivienda debe estar entre el 40% y el 60%. Superar el 65% favorece la aparición de moho y ácaros.
Termómetro WiFi con app
Los modelos más avanzados se conectan a tu red WiFi y envían datos en tiempo real a una app en tu móvil. Permiten consultar históricos, configurar alertas por temperatura o humedad excesiva, y son compatibles con Alexa y Google Home.
Su precio oscila entre 15 y 40 euros. Son la mejor opción para segundas residencias o estancias que no visitas con frecuencia.
Criterios de compra: qué mirar antes de elegir
No todos los termómetros digitales son iguales. Estos son los factores que más influyen en la experiencia de uso:
- Precisión: Busca modelos con una precisión mínima de +/- 0,5 grados Celsius. Los termómetros baratos pueden tener desviaciones de hasta 2 grados, lo que los hace poco fiables para tomar decisiones sobre climatización.
- Rango de medición: Para uso doméstico, un rango de -10 a 50 grados es suficiente. Si necesitas monitorizar cámaras frigoríficas, bodegas o garajes sin calefacción, busca modelos que lleguen a -20 grados.
- Sensor de humedad: Si vives en zonas costeras o húmedas de España (Galicia, Cantábrico, costa mediterránea), un termohigrómetro es prácticamente imprescindible para prevenir problemas de condensación.
- Conectividad: Los modelos WiFi con app permiten monitorizar la temperatura cuando no estás en casa. Muy útil para detectar si la calefacción se ha quedado encendida o si la temperatura ha bajado demasiado en invierno.
- Alimentación: La mayoría funciona con pilas AAA o CR2032. Los modelos con pilas AAA suelen durar entre 6 y 12 meses. Algunos modelos WiFi requieren cable USB para alimentación continua.
- Pantalla: Las pantallas e-ink son las más legibles y consumen menos batería. Las LCD retroiluminadas son más cómodas en habitaciones oscuras. El tamaño de los dígitos importa si quieres leer la temperatura desde lejos.
Dónde colocar el termómetro digital en casa
La ubicación del termómetro es tan importante como la calidad del dispositivo. Una mala colocación puede dar lecturas con varios grados de error. Sigue estas pautas para obtener mediciones fiables:
Altura correcta: entre 1,2 y 1,5 metros
Coloca el termómetro a la altura de tu pecho, aproximadamente. El aire caliente sube y el frío baja, por lo que a nivel del suelo la lectura será inferior y en el techo será superior a la temperatura real que percibes.
Lejos de fuentes de calor y corrientes
Evita colocarlo cerca de radiadores, ventanas, puertas de exterior, electrodomésticos que generen calor (horno, frigorífico) o en zonas de corriente de aire. Estas fuentes alteran la lectura y no reflejan la temperatura ambiental real de la estancia.
Evita la luz solar directa
Los rayos de sol incidiendo sobre el sensor pueden elevar la lectura entre 3 y 8 grados por encima de la temperatura ambiente real. Busca una pared interior que no reciba sol directo en ningún momento del día.
Un termómetro por zona climática
Cada habitación puede tener una temperatura diferente. Para un control completo, coloca un termómetro en el salón principal, otro en el dormitorio y un tercero en las zonas problemáticas (sótano, ático, habitación orientada al norte).
Los modelos WiFi permiten monitorizar todas las estancias desde una sola app.
Temperaturas recomendadas por estancia
| Estancia | Temp. invierno | Temp. verano | Humedad ideal |
| Salón / estar | 20-22 °C | 24-26 °C | 40-55% |
| Dormitorio | 17-19 °C | 22-24 °C | 40-50% |
| Cocina | 18-20 °C | 24-26 °C | 45-55% |
| Baño | 22-24 °C | 24-26 °C | 50-60% |
| Habitación infantil | 19-21 °C | 23-25 °C | 45-55% |
Tener estos datos de referencia junto con un termohigrómetro digital te permite verificar que cada habitación está en el rango óptimo y ajustar tu termostato para ahorrar en calefacción sin sacrificar confort.
Cómo funciona un termómetro digital: sensores y tecnología
Un termómetro digital para casa mide la temperatura mediante un sensor electrónico que convierte una magnitud física (resistencia, voltaje o radiación infrarroja) en un valor numérico que se muestra en una pantalla. El tipo de sensor que lleva el dispositivo determina su precisión, su velocidad de respuesta y, en buena medida, su precio.
Sensor NTC (termistor): el más habitual
La inmensa mayoría de termómetros e higrómetros domésticos, desde los básicos de 5 euros hasta los modelos WiFi de gama alta, usan un termistor NTC (coeficiente de temperatura negativo). Es una resistencia cuyo valor eléctrico cambia de forma previsible con la temperatura: el circuito interno traduce ese cambio de resistencia a grados. Es una tecnología barata, fiable y de consumo mínimo, lo que explica que un termómetro con termistor pueda funcionar meses con una sola pila de botón.
Su punto débil es la velocidad de respuesta: un termistor tarda entre 30 segundos y varios minutos en estabilizarse tras un cambio brusco de temperatura, porque necesita que el propio sensor alcance el equilibrio térmico con el aire que lo rodea.
Sensor de infrarrojos: lectura sin contacto
Los termómetros de infrarrojos, los mismos que se popularizaron para tomar la temperatura corporal, miden la radiación térmica que emite una superficie sin necesidad de tocarla. Reaccionan en menos de un segundo, lo que los hace prácticos para comprobar puntos concretos —una ventana con posible puente térmico, una tubería, una pared exterior— pero no sirven para monitorizar de forma continua la temperatura ambiente de una habitación, porque miden la temperatura de una superficie, no la del aire.
Sensor capacitivo de humedad
Para medir la humedad relativa, los termohigrómetros digitales incorporan un sensor capacitivo: dos placas separadas por un material que absorbe humedad del ambiente y cuya capacidad eléctrica varía según la cantidad de agua absorbida. Es una tecnología más sensible al polvo y a la suciedad que el sensor de temperatura, así que conviene limpiar la rejilla del sensor con un paño seco de vez en cuando si notas lecturas erráticas de humedad.
| Tipo de sensor | Precisión típica | Tiempo de respuesta | Uso recomendado |
| Termistor NTC | ±0,5 °C | 30 s - 3 min | Monitorización continua de una estancia |
| Infrarrojos | ±1-2 °C (según distancia) | <1 s | Lecturas puntuales de superficies |
| Capacitivo (humedad) | ±3-5 % HR | 1-2 min | Control de humedad relativa |
Cómo comprobar que tu termómetro digital es preciso
Respuesta corta: el método más accesible para comprobar la precisión de un termómetro doméstico es la prueba del agua con hielo: si marca cerca de 0 °C en una mezcla de hielo picado y agua bien removida, el sensor funciona correctamente.
La prueba del punto de fusión del hielo
Llena un vaso con hielo picado y añade agua fría hasta cubrirlo. Remueve durante uno o dos minutos para que la mezcla alcance el equilibrio térmico y acerca la sonda o el propio termómetro al hielo, según el modelo. Una mezcla de agua y hielo en equilibrio se mantiene a 0 °C a nivel del mar; si tu termómetro se desvía más de 1 °C de esa referencia, la lectura no es fiable.
Comparar contra un segundo termómetro
Otra forma práctica, sobre todo si tienes varios termómetros en distintas habitaciones, es colocarlos juntos durante 20-30 minutos en la misma zona, lejos de corrientes de aire y del sol. Si todos coinciden dentro de un margen de ±1 °C, puedes confiar en el conjunto; si uno se desvía claramente del resto, es el que falla.
Ningún termómetro doméstico incluye un procedimiento de calibración manual como el de un instrumento de laboratorio: si un modelo se desvía de forma persistente, la solución habitual es sustituirlo, no intentar ajustarlo.
Factores que afectan a la lectura sin que el sensor esté averiado
- Corrientes de aire cerca de puertas o ventanas mal selladas.
- Pilas casi agotadas: algunos modelos empiezan a dar lecturas inestables antes de apagarse del todo.
- Exposición solar directa, aunque sea parcial durante unas horas al día.
- Colocación pegada a una pared exterior sin aislamiento, más fría o más caliente que el aire de la habitación.
Termómetro digital frente al termómetro de mercurio
Respuesta corta: los termómetros de mercurio para uso doméstico llevan años fuera de la venta al público en la Unión Europea por la toxicidad del mercurio, así que los digitales son hoy la única opción práctica para el hogar.
Desde 2007, la normativa europea sobre restricción de sustancias peligrosas prohíbe comercializar a particulares instrumentos de medición que contengan mercurio, entre ellos los termómetros de cristal, precisamente por el riesgo de exposición en caso de rotura y por la dificultad de reciclarlo de forma segura. Por eso, si hoy buscas un termómetro de ambiente o de exterior, prácticamente toda la oferta disponible es digital.
Más allá de la normativa, los termómetros digitales aportan ventajas prácticas sobre los antiguos de mercurio o alcohol: pantalla numérica fácil de leer a distancia, memoria de máximas y mínimas, y en los modelos WiFi o Bluetooth, historial de datos y alertas automáticas que un termómetro analógico no puede ofrecer.
WiFi, Bluetooth o Zigbee: qué conectividad elegir
Respuesta corta: elige WiFi si quieres consultar la temperatura desde fuera de casa sin más accesorios; Bluetooth si solo necesitas verla cuando estás cerca con el móvil; y Zigbee o Matter si ya tienes un hub domótico y priorizas la duración de la pila.
Bluetooth
Los termómetros Bluetooth se emparejan directamente con el móvil y no necesitan router ni hub adicional, lo que los hace sencillos de configurar. Su limitación es el alcance: normalmente entre 10 y 30 metros sin obstáculos, así que solo puedes consultar los datos en tiempo real dentro de ese radio. Fuera de él, la app muestra la última lectura guardada hasta que vuelves a estar cerca.
WiFi
Un termómetro WiFi se conecta directamente a tu router y envía los datos a un servidor en la nube, así que puedes consultar la temperatura de casa desde cualquier lugar con conexión a internet. Es la opción más práctica para vigilar una segunda residencia o un trastero. A cambio, consume más batería que el Bluetooth o el Zigbee, y depende de que tu red WiFi y el router sigan funcionando.
Zigbee y Matter
Los sensores Zigbee, y los más recientes compatibles con el estándar Matter, no se conectan directamente a internet: necesitan un hub o puente (por ejemplo un altavoz con Zigbee integrado, un hub SwitchBot o Aqara, o un servidor Home Assistant) que haga de puente hacia la red WiFi. A cambio de ese paso adicional, suelen consumir mucha menos batería que un sensor WiFi directo y se integran con más facilidad en automatizaciones junto a otros dispositivos domóticos de la casa.
Si ya tienes un hub domótico en casa (Zigbee, Z-Wave o similar), añadir un sensor de temperatura de ese mismo ecosistema suele salir más barato y durar más con la misma pila que comprar un termómetro WiFi independiente.
| Conectividad | Alcance típico | Necesita hub | Monitorización remota | Duración de pila |
| Bluetooth | 10-30 m | No | No (solo dentro del alcance) | Alta (6-12 meses) |
| WiFi | El de tu router | No | Sí, desde cualquier lugar | Media (3-6 meses o cable) |
| Zigbee / Matter | El de la red del hub | Sí | Sí, a través del hub | Muy alta (12+ meses) |
Usos específicos del termómetro digital en el hogar
Además del control general de la vivienda, hay estancias y usos concretos donde un termómetro o termohigrómetro digital resuelve un problema muy determinado.
Bodega o vinoteca casera
El vino se conserva mejor a una temperatura estable de entre 12 y 18 °C, con oscilaciones lentas, y una humedad relativa de entre el 60 % y el 70 % para evitar que el corcho se seque. Un termohigrómetro con registro histórico te permite comprobar si el rincón que usas como bodega mantiene esa estabilidad a lo largo del día, algo que un termómetro puntual no puede mostrarte.
Habitación de bebés
Como orientación general, se suele recomendar mantener el dormitorio de un bebé en torno a 20-22 °C, evitando tanto el frío como el exceso de abrigo o calefacción. Un termómetro digital con alerta configurable avisa si la temperatura sale de ese rango sin que tengas que comprobarlo manualmente por la noche. Ante cualquier duda concreta sobre la temperatura o el sueño de un bebé, la referencia debe ser tu pediatra, no una guía genérica de producto.
Invernadero o plantas de interior
La mayoría de plantas de interior de origen tropical prefieren una humedad relativa por encima del 50 %, muy por encima del 30-35 % habitual en un salón con calefacción en invierno. Un termohigrómetro colocado junto a las plantas te permite decidir si necesitas un humidificador o simplemente agrupar las macetas para crear un microclima más húmedo.
Terrarios de reptiles y otras mascotas exóticas
Los terrarios necesitan gradientes de temperatura y humedad muy concretos según la especie, y suelen requerir sondas específicas resistentes a la condensación, distintas de un termómetro de salón genérico. Si tienes una mascota exótica, consulta siempre las necesidades exactas de su especie con un veterinario especializado antes de fiarte de una cifra genérica de internet.
Segunda residencia y prevención de heladas
En una casa de campo o un apartamento que visitas solo algunos fines de semana, un termómetro WiFi con alerta de temperatura mínima es la forma más sencilla de detectar a tiempo un fallo de calefacción antes de que las tuberías corran riesgo de congelarse, un problema habitual en las zonas de interior peninsular con inviernos fríos.
Un termómetro digital te dice qué está pasando en cada rincón de la casa; no sustituye ni al criterio de un profesional (pediatra, veterinario, técnico de climatización) cuando el uso es sensible, solo aporta el dato objetivo de partida.
Errores comunes al usar un termómetro digital en casa
La mayoría de quejas sobre "termómetros que marcan mal" no se deben a un fallo del sensor, sino a errores de uso fáciles de evitar:
- Ignorar el aviso de pila baja. Muchos modelos empiezan a dar lecturas inestables o con retraso antes de que la pantalla muestre el icono de batería baja.
- Confundir la unidad de medida. Si varios miembros de la casa manejan el termómetro, comprueba que todos leen en la misma escala (°C, no °F) antes de comparar datos entre habitaciones.
- No reiniciar el histórico al cambiar de ubicación. Si mueves el termómetro de una habitación a otra, anota el cambio; si no, los gráficos de temperatura mezclarán datos de dos sitios distintos y parecerán erráticos.
- Colocar la sonda exterior de un modelo interior/exterior al sol. Los sets con sonda exterior por cable suelen recomendar situarla en una zona de sombra; en pleno sol la lectura "exterior" puede dispararse varios grados por encima de la temperatura real del aire.
- Dar por buena una lectura aislada tras un cambio brusco. Como los sensores NTC tardan en estabilizarse, si acabas de abrir una ventana o encender la calefacción, espera unos minutos antes de fiarte del número que marca.
Termostatos inteligentes que se combinan bien con tu termómetro digital
Estos tres modelos no son termómetros: son termostatos inteligentes, es decir, dispositivos que además de medir la temperatura actúan sobre la calefacción. Como explicábamos antes, un termostato solo controla bien la zona donde está instalado, así que muchos hogares combinan uno de estos termostatos en el salón con termómetros digitales independientes en el resto de habitaciones para comprobar que el calor llega de forma pareja a toda la casa.
Tado Smart Thermostat V3+
Termostato inteligente compatible con Alexa y Google Home; incorpora sensor de temperatura propio que puedes contrastar con tu termómetro digital de otras estancias.
Google Nest Thermostat Gen 3
Aprende los horarios de la vivienda y ajusta la programación solo; se integra con el ecosistema Google Home y admite control por app y por voz.
Honeywell T6R WiFi
Opción más económica con control remoto por WiFi; útil como primer paso hacia la climatización inteligente sin el desembolso de los modelos anteriores.
Consejos de experto para sacar el máximo partido
Combina termómetro digital con termostato inteligente
Si ya tienes un termostato inteligente WiFi, un termómetro digital en otra habitación te permite comprobar si la temperatura llega correctamente a todas las estancias. Si detectas diferencias de más de 3 grados entre el salón (donde suele estar el termostato) y el dormitorio, puede que necesites purgar los radiadores o instalar válvulas termostáticas.
Cuidado con los termómetros de menos de 5 euros
Los termómetros digitales más baratos suelen tener sensores de baja calidad con desviaciones de hasta 2 grados. Para uso doméstico serio, invierte al menos 10-15 euros en un modelo con sensor de precisión de +/- 0,5 grados. La diferencia de precio es mínima pero la fiabilidad mejora enormemente.
Cómo interpretar las lecturas de humedad
Si tu termohigrómetro marca una humedad relativa por encima del 65% de forma persistente, tienes un problema que conviene solucionar cuanto antes. La humedad excesiva favorece la proliferación de ácaros y moho, que son las principales causas de alergias en el hogar. Las soluciones más habituales incluyen mejorar la ventilación, instalar un deshumidificador o revisar posibles filtraciones.
Por otro lado, si la humedad baja del 30%, el aire es excesivamente seco. Esto es habitual en invierno cuando la calefacción funciona muchas horas.
Puede provocar sequedad en mucosas, piel irritada y mayor propensión a resfriados. Un humidificador o simplemente colocar recipientes con agua sobre los radiadores ayuda a equilibrar los niveles.
Automatizaciones útiles con termómetros WiFi
Los termómetros digitales con conectividad WiFi y compatibilidad con Alexa o Google Home permiten crear automatizaciones muy prácticas:
- Alerta de helada: Configura una notificación cuando la temperatura baje de 5 grados en el garaje o trastero para proteger tuberías y plantas.
- Control de humedad: Activa un enchufe inteligente conectado a un deshumidificador cuando la humedad supere el 60%.
- Verificación de calefacción: Recibe un aviso si la temperatura del salón no sube después de que el termostato encienda la calefacción (puede indicar un fallo en la caldera).
- Control de segunda residencia: Monitoriza en tiempo real la temperatura de tu casa de campo o apartamento de playa para detectar problemas cuando no estás.
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Preguntas frecuentes sobre termómetros digitales para casa
¿Qué precisión tiene un termómetro digital doméstico?
Los termómetros digitales de calidad media tienen una precisión de +/- 0,5 grados Celsius, suficiente para uso doméstico. Los modelos más baratos pueden tener desviaciones de hasta 2 grados.
Para obtener la máxima fiabilidad, busca modelos con sensor de temperatura NTC calibrado y fíjate en las especificaciones del fabricante. Ten en cuenta que la ubicación del termómetro afecta tanto o más a la lectura que la precisión del sensor.
¿Necesito un termómetro con WiFi o me basta uno básico?
Depende de tu uso. Si solo quieres ver la temperatura al pasar por una habitación, un termómetro básico de 10-15 euros es suficiente.
Si necesitas monitorizar la temperatura cuando no estás en casa (segunda residencia, garaje, bodega), quieres recibir alertas por temperatura extrema o integrar el termómetro con tu sistema domótico, opta por un modelo WiFi. Los modelos WiFi cuestan entre 15 y 40 euros y se gestionan desde apps como Smart Life o Tuya.
¿Cuánto duran las pilas de un termómetro digital?
Un termómetro digital básico con pantalla LCD y pilas AAA dura típicamente entre 8 y 14 meses. Los modelos con pila de botón CR2032 suelen durar entre 6 y 12 meses.
Los termómetros WiFi consumen más energía por la conexión inalámbrica: algunos funcionan con pilas AAA (4-6 meses de duración) y otros requieren alimentación por cable USB para mantener la conexión WiFi activa permanentemente.
¿Un termómetro digital puede medir también la humedad?
Sí, los modelos llamados termohigrómetros miden temperatura y humedad relativa simultáneamente. Son muy recomendables porque la humedad influye directamente en la percepción térmica y en la salud del hogar.
Con un 50% de humedad relativa, 21 grados se perciben confortables; con un 30% de humedad, esa misma temperatura se siente fría y seca. La mayoría de termómetros digitales de más de 10 euros incluyen sensor de humedad.
¿Dónde es mejor colocar el termómetro en una habitación?
Colócalo a una altura de entre 1,2 y 1,5 metros del suelo, en una pared interior alejada de ventanas, radiadores y corrientes de aire. Evita la luz solar directa, que puede alterar la lectura entre 3 y 8 grados.
Lo ideal es una pared que no dé al exterior y que esté a al menos 1 metro de distancia de cualquier fuente de calor o frío. La zona del pasillo central de la vivienda suele dar una lectura representativa de la temperatura media del hogar.
¿En qué se diferencia un termómetro digital de un termohigrómetro digital?
Un termómetro digital solo mide temperatura. Un termohigrómetro digital mide temperatura y humedad relativa a la vez, gracias a un segundo sensor capacitivo específico para la humedad.
La diferencia de precio entre ambos suele ser pequeña (entre 3 y 8 euros), así que en la práctica casi todos los modelos que se venden hoy para el hogar son termohigrómetros, salvo los básicos de gama más baja.
¿Se puede calibrar un termómetro digital doméstico?
La mayoría de modelos para el hogar no incluyen una función de calibración manual accesible al usuario, a diferencia de los equipos profesionales de laboratorio.
Lo que sí puedes hacer es comprobar su precisión con la prueba del agua con hielo (debería marcar cerca de 0 °C) o comparándolo con otro termómetro de confianza. Si detectas una desviación persistente de más de 1-2 grados, lo razonable es sustituirlo en vez de intentar ajustarlo.
¿Puedo usar un termómetro digital de interior en el exterior?
Depende del modelo. Los termómetros básicos de interior no están preparados para la humedad, la lluvia ni las variaciones bruscas de temperatura del exterior, y su carcasa puede deteriorarse.
Si quieres medir la temperatura exterior, elige un modelo que indique explícitamente que incluye sonda o unidad exterior resistente a la intemperie (habitualmente con clasificación IPX o similar en la ficha técnica), o un termómetro WiFi con sensor exterior específico pensado para ese uso.
¿Qué diferencia hay entre un termómetro WiFi y uno Bluetooth?
El WiFi se conecta a tu router y permite consultar la temperatura desde cualquier lugar con internet. El Bluetooth se empareja directamente con el móvil y solo funciona dentro de un radio de unos 10-30 metros.
Si solo necesitas ver la temperatura al pasar por casa, el Bluetooth es más sencillo y gasta menos batería. Si quieres vigilar tu vivienda mientras estás fuera, necesitas WiFi (o Zigbee con un hub compatible).
¿Los termómetros digitales para casa llevan mercurio?
No. Los termómetros digitales funcionan con sensores electrónicos (termistores NTC, principalmente) y no contienen mercurio.
Los termómetros de mercurio de uso doméstico llevan años fuera de la venta al público en la Unión Europea por la toxicidad de esta sustancia, así que si compras un termómetro nuevo para casa hoy, será digital prácticamente con toda seguridad.
¿Es fiable un termómetro digital para la habitación de un bebé?
Sí, siempre que sea un modelo con sensor de calidad y esté bien ubicado (lejos de la cuna directa, radiadores y ventanas). Permite comprobar que la habitación se mantiene en un rango de temperatura estable durante la noche.
Aun así, un termómetro es una herramienta de apoyo, no un sustituto del criterio médico: ante cualquier duda sobre la temperatura adecuada para tu bebé o sobre su salud, consulta con tu pediatra.