Calidad del Aire Interior: Cómo Medirla
Guía completa sobre cómo medir y mejorar la calidad del aire interior de tu hogar. Aprende qué contaminantes afectan tu salud, qué sensores necesitas y cómo interpretar los datos para tomar decisiones informadas.
¿Por qué medir la calidad del aire interior?
Pasamos entre el 80% y el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados, y el aire interior puede estar entre 2 y 5 veces más contaminado que el exterior. Compuestos orgánicos volátiles (COV) de muebles y pinturas, CO2 acumulado por la respiración, partículas finas PM2.5 de cocina y tráfico, formaldehído de muebles de aglomerado, y niveles inadecuados de humedad afectan directamente a tu salud, concentración y calidad del sueño.
Un monitor de calidad del aire interior te permite medir estos contaminantes en tiempo real y tomar decisiones informadas: cuándo ventilar, si necesitas un purificador de aire, si la humedad requiere un humidificador o un deshumidificador. Sin datos, solo estás adivinando.
Los monitores de calidad del aire más completos miden simultáneamente PM2.5, PM10, CO2, COV, temperatura y humedad, y envían alertas a tu móvil cuando algún valor sale del rango saludable. Los modelos con WiFi pueden además integrarse con tu ecosistema smart home para activar automáticamente el purificador o la ventilación mecánica.
No todo el mundo lo necesita con la misma urgencia. Personas con asma o alergias respiratorias, hogares con bebés o personas mayores, quienes trabajan desde casa muchas horas seguidas con la puerta cerrada, y quienes acaban de mudarse a una vivienda recién reformada o con muebles nuevos son los perfiles donde un monitor aporta más valor: en los tres primeros casos porque la exposición continuada a PM2.5 o CO2 elevado tiene más impacto en la salud, y en el último porque es cuando más formaldehído y COV se liberan al ambiente. Si vives en planta baja o sótano en una zona de riesgo de radón, ese es un caso aparte que este monitor no cubre y que tratamos más abajo.
¿Qué mide un monitor de calidad del aire?
Cada sensor mide un contaminante diferente. No todos los monitores incluyen todos los sensores, así que es importante saber qué necesitas medir:
PM2.5 y PM10 (partículas finas)
Las partículas en suspensión menores de 2,5 micras (PM2.5) son las más peligrosas porque penetran en los pulmones y el torrente sanguíneo.
Provienen del tráfico, cocinar con gas, velas, incienso y humo de tabaco. El límite recomendado por la OMS es 15 microgramos/m3 de media anual.
Un sensor PM2.5 es imprescindible si vives en ciudad o cerca de carreteras.
CO2 (dióxido de carbono)
El CO2 se acumula por la respiración en habitaciones cerradas. Por encima de 1000 ppm produce somnolencia, dificultad de concentración y dolor de cabeza.
En dormitorios cerrados puede superar los 2000 ppm durante la noche. El sensor NDIR (infrarrojo no dispersivo) es el tipo más preciso.
Un monitor de CO2 es especialmente útil en oficinas, aulas y dormitorios para saber cuándo ventilar.
COV (compuestos orgánicos volátiles)
Los COV son gases emitidos por pinturas, barnices, productos de limpieza, muebles nuevos, ambientadores y materiales de construcción. La exposición prolongada está asociada con irritación de ojos y garganta, dolores de cabeza y, en concentraciones altas, problemas neurológicos.
Los monitores miden el índice TVOC (COV totales); un valor inferior a 300 microgramos/m3 se considera bueno.
Temperatura y humedad
Aunque no son contaminantes, son fundamentales para el confort y la salud. La temperatura ideal es entre 20 y 22 grados, y la humedad relativa entre 40% y 60%. Por debajo del 35% se reseca la piel y las mucosas; por encima del 65% favorece el crecimiento de moho y ácaros. Consulta nuestra guía de purificador vs humidificador para más detalles.
Niveles de referencia para calidad del aire interior
| Parámetro | Bueno | Moderado | Malo | Acción recomendada |
|---|---|---|---|---|
| PM2.5 | 0-12 ug/m3 | 12-35 ug/m3 | 35+ ug/m3 | Encender purificador HEPA |
| CO2 | 400-800 ppm | 800-1200 ppm | 1200+ ppm | Ventilar 10-15 minutos |
| TVOC | 0-300 ug/m3 | 300-500 ug/m3 | 500+ ug/m3 | Ventilar y eliminar fuente |
| Humedad | 40-55% | 35-40% o 55-65% | Menos de 35% o más de 65% | Humidificador o deshumidificador |
| Temperatura | 20-22 grados | 18-20 o 22-25 grados | Menos de 18 o más de 26 grados | Ajustar climatización |
¿Qué dicen la OMS y la normativa española sobre la calidad del aire interior?
La OMS fija en sus Guías de Calidad del Aire de 2021 un valor de referencia de 5 microgramos/m3 de media anual para el PM2.5 (y 15 microgramos/m3 como media de 24 horas). El CO2, en cambio, no tiene un límite sanitario de la OMS: se usa como indicador práctico de ventilación, con 800-1000 ppm como referencia habitual para saber si toca abrir ventanas.
Conviene distinguir dos tipos de referencia cuando interpretas los datos de tu monitor. Por un lado están los valores con respaldo sanitario, como los del PM2.5: las Guías de Calidad del Aire de la OMS, actualizadas en 2021, se diseñaron pensando en el aire exterior, pero se usan también como referencia para el aire interior porque España no tiene un límite legal específico de PM2.5 para viviendas. La OMS recomienda no superar los 5 microgramos por metro cúbico de media anual ni los 15 microgramos por metro cúbico en ningún periodo de 24 horas; por debajo de esos niveles el riesgo para la salud respiratoria y cardiovascular es mínimo, y por encima aumenta de forma progresiva, sin que exista un umbral por debajo del cual el efecto sea cero.
El CO2 funciona de otra manera. A las concentraciones que se alcanzan en una vivienda mal ventilada (por debajo de 5.000 ppm) el CO2 en sí mismo no es tóxico: el problema es lo que representa. Cuando el CO2 sube es porque el aire que respiras lleva rato sin renovarse, así que arrastra consigo humedad, COV y, si hay fuentes de combustión, otros contaminantes. Por eso 800-1000 ppm se usa como referencia práctica de "toca ventilar" en guías de ventilación de edificios, no como un límite sanitario publicado por la OMS: es una convención técnica, útil pero distinta de un valor toxicológico.
En España, el Código Técnico de la Edificación regula la ventilación en su Documento Básico de Salubridad (DB-HS3), que clasifica los espacios en categorías de calidad de aire interior (IDA 1 a IDA 4 según el uso) y exige caudales mínimos de renovación de aire en vivienda nueva. Esa normativa afecta al diseño de la ventilación del edificio, no impone un límite legal de PM2.5 o COV que se pueda medir con un monitor doméstico: de ahí que, para saber cómo respira realmente tu vivienda día a día, la única forma práctica sea medirlo tú con un monitor y comparar con las referencias de la tabla anterior.
CO2: sensor NDIR frente a eCO2 estimado, la diferencia que importa al comprar
Si un monitor barato promete medir CO2 por menos de 30 euros, casi seguro que no lo mide de verdad: estima un valor equivalente ("eCO2") a partir de otro sensor de gases. Para saber si tu dormitorio necesita ventilación real, el dato fiable es el que da un sensor NDIR.
Existen dos tecnologías muy distintas detrás de la cifra de "CO2 ppm" que muestra la pantalla de un monitor, y no son intercambiables:
| Aspecto | Sensor NDIR (CO2 real) | Sensor eCO2 (estimado) |
|---|---|---|
| Qué mide | Concentración real de CO2, por absorción de luz infrarroja | Compuestos orgánicos volátiles, y de ahí calcula un valor equivalente de CO2 |
| Fiabilidad | Alta; responde solo a CO2 | Puede dispararse sin que haya subido el CO2 real, por ejemplo con alcohol de limpieza, perfume o un ambientador |
| Precio orientativo | Monitores algo más caros, con este sensor como pieza central | Monitores de entrada, donde el eCO2 suele venir de serie junto al sensor de COV |
| Cuándo interesa | Dormitorio, oficina, aula: cuando la decisión de ventilar depende del dato | Como indicador genérico de "aire viciado", sin pretender un valor exacto de CO2 |
La confusión es fácil porque ambos muestran el resultado en las mismas unidades (ppm) y con el mismo aspecto en pantalla. La forma de distinguirlos es mirar la ficha técnica: si el fabricante especifica "sensor NDIR" o "infrarrojo no dispersivo" para el CO2, mide la molécula real. Si en la ficha aparece "eCO2" o "CO2 equivalente" sin más detalle, es una estimación indirecta a partir de COV, y el valor puede desviarse bastante del CO2 real, sobre todo justo después de limpiar, usar productos con alcohol o pulverizar un ambientador. Para decisiones que dependen del dato, como programar una automatización que active la ventilación mecánica por la noche, un sensor NDIR evita falsas alarmas y lecturas que no se corresponden con lo que realmente respiras.
Formaldehído y COV: el contaminante invisible de los muebles y reformas nuevas
El formaldehído es un gas incoloro que se libera de las colas y resinas de los tableros de aglomerado (DM), de algunos barnices y pinturas, y de muebles recién comprados o reformas recientes. No lo notas hasta que provoca irritación de ojos y garganta, y la mayoría de monitores lo miden dentro del índice genérico de COV totales (TVOC), no como un valor independiente.
La Organización Mundial de la Salud publicó en 2010 una guía específica para contaminantes de interior que fija en 0,1 miligramos por metro cúbico (como media de 30 minutos) el valor de referencia para el formaldehído, pensado para evitar la irritación sensorial de ojos y vías respiratorias en la población general. Es una referencia distinta de las Guías de Calidad del Aire de 2021 (centradas en PM2.5, PM10, NO2, O3, SO2 y CO), así que conviene no mezclarlas al citarlas.
La emisión de formaldehído de un mueble nuevo no es constante: es más alta las primeras semanas y desciende de forma progresiva a lo largo de varios meses, por lo que el pico de exposición suele darse justo después de amueblar o reformar una habitación, precisamente cuando menos se suele ventilar (en invierno, o con la habitación cerrada para que "no coja polvo"). Las fuentes más habituales, además del mobiliario de aglomerado, son barnices y pinturas recién aplicados, colas de moqueta y parqué laminado, y algunos productos de limpieza y ambientadores con disolventes.
Si tu monitor solo da un valor de TVOC (sin desglosar formaldehído), interprétalo como una señal de alerta general, no como una medida exacta de este compuesto en concreto: un TVOC elevado justo después de estrenar un mueble o pintar una pared es razón suficiente para ventilar más de lo habitual durante las primeras semanas, sin necesidad de conocer la cifra exacta de formaldehído.
Radón: el gas que un monitor de calidad de aire estándar no detecta
Ningún monitor de CO2, PM2.5 o COV mide radón. Es un gas radiactivo de origen natural, sin olor ni color, que requiere un detector específico y, para ser fiable, una medición de larga duración (varios meses), no una lectura puntual.
El radón procede de la desintegración natural del uranio presente en el subsuelo y en algunos materiales de construcción (granito, pizarra), y se filtra hacia el interior de las viviendas sobre todo por plantas bajas, sótanos y grietas en cimentación y soleras. La Organización Mundial de la Salud lo señala como la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco, y la principal causa entre personas no fumadoras, debido a la exposición continuada en interiores durante años.
El Código Técnico de la Edificación incorpora desde 2024 el Documento Básico HS6 de protección frente al radón, que fija un nivel de referencia de 300 becquerelios por metro cúbico (Bq/m3) para vivienda, en línea con la Directiva europea 2013/59/Euratom, y obliga a incorporar medidas de protección (barreras, cámaras de aire ventiladas, sellado de fisuras) en las zonas del territorio con mayor riesgo. El Consejo de Seguridad Nuclear mantiene un mapa de zonas con potencial de radón en España, con concentraciones especialmente elevadas en amplias zonas de Galicia, Extremadura, la sierra de Madrid y otras áreas de suelo granítico; conviene consultarlo si vives en planta baja o sótano de una de esas zonas.
La forma correcta de medir radón es con un detector dedicado (dosímetro pasivo de trazas alfa o medidor electrónico específico) colocado en las estancias habitadas de planta baja durante un periodo prolongado, habitualmente un mínimo de tres meses y preferiblemente incluyendo los meses fríos, cuando las viviendas se ventilan menos y las concentraciones tienden a subir. Un monitor de CO2/PM2.5/COV no sirve para esto, aunque comparta estantería con él: si tu vivienda está en zona de riesgo, necesitas un aparato distinto y, si el resultado supera el nivel de referencia, la solución pasa por mejorar la ventilación del bajo o sótano y, en casos persistentes, por una intervención constructiva.
Cómo monitorizar la calidad del aire de tu hogar paso a paso
Identifica qué necesitas medir
No todos los hogares necesitan los mismos sensores. Si vives en ciudad junto a una carretera, prioriza un monitor con sensor PM2.5 láser
. Si tu preocupación es el aire viciado en habitaciones cerradas, el sensor de CO2 NDIR es lo más útil.
Si has reformado recientemente o tienes muebles nuevos, el sensor de COV detectará emisiones de formaldehído y otros gases. Para la mayoría de hogares, un monitor con CO2, PM2.5, temperatura y humedad es suficiente.
Coloca el monitor correctamente
La ubicación del monitor afecta a las lecturas. Colócalo a la altura de la zona de respiración (1-1,5 metros del suelo), alejado de ventanas, puertas y corrientes de aire directas.
No lo pongas junto a la cocina ni al lado de fuentes de calor (radiadores, electrónica). Para obtener una imagen completa de tu hogar, mide en diferentes habitaciones durante varios días cada una.
El dormitorio y el salón son las estancias prioritarias.
Registra datos durante al menos una semana
Una sola lectura no es representativa. Los niveles de contaminantes varían enormemente según la hora, la actividad (cocinar eleva PM2.5, dormir con puertas cerradas eleva CO2) y las condiciones exteriores (tráfico, lluvia, viento)
. Los monitores con WiFi y app registran datos históricos automáticamente y te muestran gráficos de tendencias.
Busca patrones: si el CO2 sube cada noche por encima de 1500 ppm, necesitas mejor ventilación nocturna.
Toma medidas según los datos
Una vez identificados los problemas, actúa con el dispositivo adecuado. PM2.5 alto: purificador con filtro HEPA H13. CO2 alto: ventilación (abrir ventanas o instalar ventilación mecánica). Humedad baja: humidificador. Humedad alta: deshumidificador. COV altos: ventilar y localizar la fuente emisora. Los monitores smart pueden activar estos dispositivos automáticamente mediante reglas de automatización.
Productos recomendados
Estos tres dispositivos abordan problemas distintos, así que la elección depende de qué contaminante te preocupa más en tu vivienda. El Levoit Core 400S y el Philips AC2939 son purificadores con sensor de PM2.5 integrado: útiles si tu prioridad es reducir partículas finas de tráfico, cocina o alergenos, y ambos se autorregulan según lo que detecta su propio sensor. El Cecotec HumidifierConnect 5500 resuelve un problema distinto, la humedad baja, con depósito de 5,5 litros y control por app. Ninguno de los tres sustituye a un monitor independiente de CO2/PM2.5/COV: su sensor mide el aire junto al aparato, no el conjunto de la habitación, así que si quieres el diagnóstico completo que explica esta guía necesitas además un monitor dedicado como los mencionados en la sección de preguntas frecuentes.
Levoit Core 400S HEPA
Philips AC2939
Cecotec HumidifierConnect 5500
Consejos de experto para mejorar la calidad del aire
La regla de los 10 minutos
Ventila cada habitación al menos 10 minutos por la mañana, preferiblemente creando corriente cruzada (abriendo ventanas en lados opuestos). Esto renueva el aire interior por completo sin enfriar excesivamente las paredes.
En invierno, 5-7 minutos son suficientes si abres completamente. Evita ventilar en horas punta de tráfico (7-9h y 17-19h) si vives en zona urbana, ya que el aire exterior puede tener más PM2.5 que el interior.
Fuentes ocultas de contaminación interior
Cocinar con gas genera NO2 y PM2.5 comparables a una carretera con tráfico denso. Usa siempre la campana extractora a máxima potencia mientras cocinas y durante 15 minutos después
. Otras fuentes habituales: velas aromáticas e incienso (PM2.5), productos de limpieza con lejía o amoniaco (COV), ambientadores químicos (formaldehído), impresoras láser (nanopartículas), y muebles de aglomerado nuevos (formaldehído durante los primeros 6-12 meses).
Automatizaciones inteligentes con monitores de aire
Los monitores con WiFi permiten crear automatizaciones que mejoran la calidad del aire sin intervención manual:
- CO2 alto al dormir: Configura una alerta cuando el CO2 supere 1000 ppm para recordarte abrir una ventana o activar la ventilación mecánica. Algunos modelos pueden activar un purificador Levoit o Philips automáticamente vía app.
- PM2.5 alto al cocinar: Si el monitor detecta PM2.5 por encima de 25 ug/m3, puede encender automáticamente el purificador de aire al máximo hasta que los niveles bajen.
- Humedad fuera de rango: Cuando la humedad baje del 40%, activa el humidificador; cuando suba del 60%, activa el deshumidificador. Con un ecosistema smart home completo, todo esto se gestiona automáticamente.
- Historial y tendencias: Revisa los datos semanales para identificar patrones. Puede que descubras que los martes y jueves el PM2.5 sube porque tu vecino fuma en el balcón, o que los domingos el CO2 se dispara porque toda la familia está en casa con las ventanas cerradas.
Plantas que mejoran la calidad del aire
Aunque no sustituyen a un purificador mecánico, ciertas plantas contribuyen a mejorar el aire interior absorbiendo algunos COV:
- Pothos (Epipremnum aureum): Absorbe formaldehído. Muy resistente y fácil de cuidar.
- Lengua de suegra (Sansevieria): Una de las pocas plantas que libera oxígeno por la noche. Ideal para dormitorios.
- Espatifilo (Spathiphyllum): Absorbe benceno, tricloroetileno y formaldehído. Necesita luz indirecta.
- Palmera de bambú (Chamaedorea): Efectiva filtrando formaldehído y xileno. Funciona bien en interiores con poca luz.
Para un efecto medible necesitarías unas 6-8 plantas por cada 50 m2. Son un complemento, no una solución completa.
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Preguntas frecuentes
¿Qué sensor es más importante en un monitor de calidad del aire?
Depende de tu situación. Si vives en ciudad o cerca de carreteras, el sensor de PM2.5 láser es prioritario para medir partículas finas
. Si tu preocupación principal es el aire viciado en dormitorios u oficinas, el sensor de CO2 NDIR es lo más útil (el CO2 es el mejor indicador de ventilación insuficiente).
Para hogares reformados recientemente o con muebles nuevos, el sensor de COV detectará emisiones químicas. Lo ideal es un monitor que combine los tres más temperatura y humedad, como los modelos de Qingping, Netatmo o Airthings.
¿Cuánto cuesta un monitor de calidad del aire fiable?
Existen rangos muy amplios. Los medidores básicos de CO2 con pantalla cuestan entre 30 y 60 euros y son suficientes para saber cuándo ventilar.
Los monitores multisensor (CO2 + PM2.5 + COV + temperatura + humedad) con WiFi y app cuestan entre 80 y 200 euros.
Los modelos profesionales con sensor NDIR de alta precisión y conectividad smart home avanzada pueden superar los 250 euros. Para la mayoría de hogares, un monitor en el rango de 80-150 euros cubre todas las necesidades.
¿Un purificador de aire con sensor integrado sustituye a un monitor?
Parcialmente. Muchos purificadores como el Levoit Core 400S o el Philips AC2939 incluyen sensores de partículas (PM2.5) y se autorregulan según la calidad del aire. Sin embargo, estos sensores suelen medir solo PM2.5 y no incluyen CO2 ni COV. Además, miden el aire cerca del purificador, no del otro lado de la habitación. Un monitor independiente te da datos más completos y representativos. Lo ideal es tener ambos: el purificador con su sensor para autorregularse, y un monitor independiente para tener una visión global del aire de tu hogar.
¿Necesito calibrar el monitor de calidad del aire?
La mayoría de monitores domésticos vienen calibrados de fábrica y mantienen su precisión durante 5-10 años. Los sensores NDIR de CO2 suelen autocalibrase exponiéndose a aire exterior fresco periódicamente (muchos lo hacen automáticamente).
Los sensores de PM2.5 láser pueden perder precisión después de 3-5 años si se acumula polvo en la cámara óptica.
Si las lecturas te parecen inconsistentes, coloca el monitor junto a una ventana abierta durante 30 minutos: el CO2 debería bajar a 400-450 ppm y el PM2.5 debería coincidir con los datos de estaciones meteorológicas cercanas.
¿El monitor de calidad del aire consume mucha electricidad?
No, los monitores de calidad del aire consumen entre 2 y 5 vatios, menos que una bombilla LED. Funcionando 24/7, el coste eléctrico anual es inferior a 5 euros.
Muchos modelos funcionan también con batería interna recargable que dura varios días, lo que te permite moverlos entre habitaciones sin necesidad de un enchufe permanente. Algunos modelos con pantalla e-ink tienen baterías que duran semanas.
¿Un monitor de calidad del aire mide el radón?
No. El radón es un gas radiactivo de origen natural, y ningún monitor de CO2, PM2.5 o COV lo detecta, aunque tenga muchos sensores.
Si tu vivienda está en planta baja o sótano de una zona con potencial de radón (Galicia, Extremadura y la sierra de Madrid, entre otras, según el mapa del Consejo de Seguridad Nuclear), necesitas un detector específico y una medición de varios meses, no una lectura puntual.
¿Qué diferencia hay entre un sensor de CO2 NDIR y uno eCO2?
El sensor NDIR mide la concentración real de CO2 por absorción de luz infrarroja. El eCO2 ("CO2 equivalente") es una estimación calculada a partir de un sensor de compuestos orgánicos volátiles, y puede dispararse por alcohol de limpieza, perfume o un ambientador sin que el CO2 real haya subido.
Para decisiones que dependen del dato, como saber si toca ventilar el dormitorio, el sensor NDIR es la opción fiable; revisa la ficha técnica del monitor antes de comprarlo.
¿Cuánto formaldehído es peligroso en una vivienda?
La OMS fija en su guía de contaminantes de interior de 2010 un valor de referencia de 0,1 miligramos por metro cúbico (media de 30 minutos) para evitar irritación de ojos y vías respiratorias.
La mayoría de monitores domésticos no aíslan el formaldehído como valor independiente, sino que lo incluyen dentro del índice genérico de COV totales (TVOC); un TVOC elevado tras estrenar muebles de aglomerado o pintar es motivo suficiente para ventilar más de lo habitual durante las semanas siguientes.
¿Es mejor ventilar o encender el purificador cuando sube el CO2?
Ninguno de los purificadores de aire domésticos elimina CO2: sus filtros HEPA retienen partículas (PM2.5, alergenos), no gases como el CO2. La única forma de bajar el CO2 es renovar el aire, es decir, ventilar o activar la ventilación mecánica.
El purificador sí ayuda con el PM2.5 y, en parte, con algunos COV si lleva filtro de carbón activo, así que ambos dispositivos resuelven problemas distintos y se complementan.
¿Cuántos monitores necesito para toda la casa?
Depende del tamaño de la vivienda y de dónde pasas más tiempo. Para empezar, uno en el dormitorio principal (donde pasas 7-8 horas con puertas cerradas) es la prioridad, porque ahí es donde más se acumula el CO2 por la noche.
Si tu presupuesto lo permite, un segundo monitor en el salón o zona de trabajo te da una imagen más completa; los modelos con WiFi permiten comparar el histórico de varias habitaciones desde la misma app.