Cocción rápida
El microondas Teka cocina rápidamente y de manera uniforme, ahorrando tiempo en la preparación de comidas
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Un vistazo al acabado en acero y a la puerta antes de decidir dónde lo pones.
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Nada de comparar precios de aparatos ajenos: esto es lo que cambia dentro de la propia cavidad.
| Solo microondas | Solo grill | Combinado | |
|---|---|---|---|
| Cómo calienta | Desde dentro, agitando agua, grasa y azúcar | Por radiación desde la resistencia superior | Alterna los dos sistemas en el mismo ciclo |
| Dora la superficie | No | Sí | Sí, mientras calienta el interior |
| Recipiente | Vidrio, cerámica o plástico apto para microondas | Solo vidrio o cerámica resistentes al calor de horno | Solo vidrio o cerámica resistentes al calor de horno |
| Le va bien a | Sopas, guisos, leche, descongelado, verdura al vapor | Tostadas, sandwiches, gratinado de una capa fina | Lasaña, pasta al horno, pizza recalentada, patatas rellenas |
| Le va mal a | Fritos, empanados, masas crujientes | Piezas gruesas y frías por dentro | Recipientes de plástico y tapas herméticas |
Comportamiento general de un microondas con grill. Las combinaciones concretas que admite tu unidad vienen en el manual del fabricante.
Reproducimos los datos que publica la ficha del fabricante. Medidas exteriores, diámetro del plato giratorio, niveles de potencia y funciones automáticas no aparecen aquí porque no tenemos una fuente que podamos citar: comprueba esos puntos en el manual o en la placa de características antes de encajarlo en un hueco concreto.
Cuatro rasgos de ficha que explican para qué tipo de cocina está pensado este aparato.
El microondas Teka cocina rápidamente y de manera uniforme, ahorrando tiempo en la preparación de comidas
El grill integrado permite dorar y gratinar alimentos de manera fácil y segura
La superficie de acero inoxidable es fácil de limpiar y mantener
Su diseño compacto permite ahorrar espacio en la cocina
Garantía legal de conformidad de 3 años desde la entrega (RDL 7/2021), además de la garantía comercial que ofrezca el fabricante.
Derecho de desistimiento de 14 días naturales sin justificar el motivo (arts. 102-108 del RDL 1/2007), con derecho a comprobar el producto.
Capacidad, grill, acabado e instalación: lo que de verdad decide si te encaja
Primero un ciclo corto de microondas para que el interior llegue a temperatura, y después unos minutos de grill para que la superficie coja color. Es el orden que mejor funciona con pasta al horno, patatas rellenas o pizza del día anterior.
Potencia baja y tandas cortas, dando la vuelta a la pieza entre una y otra, con un par de minutos de reposo al final para que el calor se reparta. A potencia alta el borde se cuece antes de que el centro se descongele.
Un bol con agua unos minutos en microondas genera vapor que reblandece las salpicaduras; después salen con un paño. Hacerlo cuando la cavidad todavía está templada ahorra frotar y evita que el resto se carbonice con el grill.
No publicamos nota media ni recuento de reseñas de este microondas. No tenemos opiniones verificadas de compradores de esta ficha y tampoco hemos hecho un ensayo propio del aparato, así que cualquier puntuación que pusiéramos aquí sería inventada.
Si buscas opiniones antes de decidirte, míralas donde el volumen sea grande y las compras estén verificadas, y lee sobre todo las de tres estrellas: suelen ser las más descriptivas. En un microondas con grill, los comentarios útiles se repiten siempre sobre los mismos puntos: ruido del ventilador, dureza del tirador o del botón de apertura, si el plato giratorio hace ruido al girar, cuánto tarda el grill en tomar color y si el interior se limpia bien tras un gratinado.
Lo que sí puedes contrastar aquí son los datos de ficha (capacidad, potencias, acabado, tipo de instalación) y las condiciones de compra: garantía legal de 3 años y 14 días naturales para desistir. Sobre eso sí hay una fuente que se puede señalar.
Un microondas vendido en la Unión Europea lleva marcado CE y una placa de características con el modelo, la tensión, la frecuencia y las potencias declaradas. Esa placa, y no la caja ni la descripción de una tienda, es la referencia buena cuando hay dudas sobre una cifra.
Al abrir el paquete conviene revisar tres cosas antes de tirar el embalaje: que la puerta cierre a ras y sin holgura contra el marco, que el cristal interior no tenga saltos y que el plato giratorio y su aro giren sin rozar. La puerta es la pieza que confina la radiación dentro de la cavidad, así que un cierre que no ajusta o un marco golpeado son motivo para no usar el aparato y tramitar la incidencia.
Guarda el manual y la factura. La factura marca la fecha de entrega, que es la que cuenta para los 3 años de garantía legal, y el manual trae lo único que puede resolver las dudas de uso concretas de tu unidad: combinaciones de modos admitidas, recipientes autorizados en cada modo y huecos mínimos de ventilación.
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Leer artículoLo que más nos preguntan sobre este microondas con grill. Si tu duda no está aquí, escríbenos.
Respuesta corta: el Teka 40590470 es un microondas de libre instalación con 20 litros de capacidad, acabado en acero y una resistencia de grill. Su ficha declara 1000 W de potencia de microondas y 700 W de grill. Sirve para calentar, descongelar y, gracias al grill, tostar y gratinar la superficie de un plato sin encender el horno. Se queda corto si sueles cocinar fuentes grandes o buscas un horno de convección.
Esta página no es una prueba del aparato. No lo hemos ensayado, no tenemos reseñas verificadas de compradores y no vas a encontrar aquí una nota media inventada. Lo que sí puedes usar es todo lo demás: qué significan de verdad los datos de ficha, cómo se comporta un microondas con grill de 20 litros en una cocina normal, qué recipientes admite cada modo, cómo se limpia el acero, cuánto consume y qué derechos tienes al comprarlo a distancia. Es información contrastable, que es lo único que merece la pena poner por escrito.
Un microondas doméstico genera un campo electromagnético de alta frecuencia dentro de una cavidad metálica cerrada. Ese campo agita las moléculas polares del alimento, sobre todo el agua, y también la grasa y el azúcar. El roce entre moléculas produce calor, y el calor nace repartido por el volumen del alimento en lugar de entrar desde fuera hacia dentro como en un horno. Por eso un plato de guiso se calienta en dos minutos y un asado en el horno tarda una hora.
Esa misma virtud explica sus dos defectos conocidos. El primero es el calentamiento desigual: las ondas no llegan con la misma intensidad a todos los puntos de la cavidad, y el alimento tiene zonas con más agua que otras. El plato giratorio existe precisamente para que la comida pase por distintas posiciones del campo. El segundo defecto es que la superficie no se seca ni se tuesta. Sin agua evaporándose de la capa exterior no hay reacción de Maillard, y sin Maillard no hay corteza, ni color, ni ese sabor a tostado. Un croissant recalentado en microondas sale caliente y blando; un empanado, caliente y triste.
El grill trabaja con otro principio: una resistencia eléctrica se pone al rojo y radia calor hacia abajo. Ese calor incide sobre la superficie del alimento, evapora la humedad superficial y la dora. Es el mismo mecanismo del gratinador de un horno, en pequeño y a pocos centímetros del plato.
La combinación de ambos sistemas en el mismo aparato es lo que justifica pagar por un modelo con grill en vez de por uno básico. Con microondas solo, calientas. Con grill solo, tuestas una capa fina pero el interior sigue frío. Alternando los dos, o usando el modo combinado si tu unidad lo tiene, calientas el centro y das color arriba en el mismo ciclo. Ese es el terreno donde el grill se nota: pasta al horno, patatas rellenas, verduras con queso, tostas, una porción de pizza que quieres recuperar sin gomas, un pescado al que le falta un golpe de color.
Un grill de microondas no sustituye a un horno de convección. El calor viene de una sola dirección, la cavidad es pequeña y no hay ventilador que mueva aire caliente alrededor de la pieza. Un pollo entero no se hace bien, un bizcocho no sube igual y una masa de pan no desarrolla corteza por todos lados. Si lo que quieres es hornear, un microondas con grill no es la herramienta, por muchos vatios que declare su resistencia.
La cifra de litros mide el volumen geométrico de la cavidad, no el espacio realmente aprovechable. Dentro hay un plato giratorio con su aro y su arrastre, que ocupa altura, y en un modelo con grill hay además una resistencia en el techo que impone una distancia mínima de seguridad. Lo que limita en la práctica son dos medidas: el diámetro del plato giratorio y la altura libre entre el plato y la resistencia.
Con 20 litros entran sin problema los platos llanos de diámetro corriente, los boles de sopa, los táperes de una o dos raciones, un par de tazas a la vez, una fuente pequeña de gratinado y raciones sueltas de pizza. No entran las bandejas de horno estándar, las fuentes rectangulares grandes ni una pizza familiar entera. Un pollo pequeño, si acaso troceado.
Hay un truco que evita disgustos: coge el plato o la fuente que más usas para recalentar, mídela con una cinta métrica y compárala con el diámetro del plato giratorio que indique el manual del fabricante. Si tu fuente habitual roza o supera esa medida, el aparato se te va a quedar corto por mucho que la cifra de litros suene bien. También conviene mirar la altura: una jarra alta puede caber en diámetro y tropezar con la resistencia del grill.
Una persona sola, una pareja, un piso compartido, un despacho, un apartamento de alquiler, una segunda residencia. También una familia que ya tiene horno y usa el microondas como apoyo para calentar, descongelar y gratinar cosas pequeñas. Si el microondas va a ser tu único aparato de calor además de la placa, y sois cuatro en casa, mira modelos de 23 a 28 litros: la diferencia de precio suele ser menor que el fastidio diario de calentar en dos tandas.
Este es el punto donde más confusión hay en las fichas de producto, y merece que se explique en lugar de repetirlo. Un microondas tiene al menos dos cifras de potencia distintas. La potencia de salida es la energía que el magnetrón entrega efectivamente al alimento. La potencia absorbida es la que el aparato toma del enchufe, que siempre es mayor porque incluye las pérdidas del magnetrón, el transformador, el ventilador, el motor del plato y la luz interior. Un aparato que entrega 700 W al alimento puede estar consumiendo del orden de 1.100 a 1.200 W de la red.
Cuando una ficha comercial dice «1000 W» sin más, no siempre queda claro a cuál de las dos se refiere. Esta página reproduce las cifras que declara la ficha del producto (1000 W de microondas y 700 W de grill) sin reinterpretarlas, porque cambiar un dato de fábrica por una suposición propia sería peor que dejarlo como está. La referencia buena, cuando el aparato ya está en tu cocina, es la placa de características pegada en el lateral o en la parte trasera: ahí figuran la tensión, la frecuencia y las potencias reales, y el manual desglosa cuál corresponde a cada modo.
Más vatios significan calentar antes, no calentar mejor. Un aparato muy potente aplicado a un plato con poca masa lo que hace es sobrecalentar los bordes mientras el centro va por detrás. Por eso los microondas tienen niveles de potencia: bajar al 50 % o al 30 % y alargar el tiempo reparte mejor el calor en piezas gruesas, guisos densos o cualquier cosa que venga del congelador. La costumbre de poner todo al máximo es la causa más común de los platos con borde ardiendo y centro tibio, y no tiene nada que ver con la calidad del aparato.
Una resistencia de 700 W en una cavidad de 20 litros dora bien una capa fina y cercana: queso rallado, pan, una superficie de bechamel, una loncha. Lo que no hace es sellar una pieza de carne ni tostar por igual una fuente llena hasta arriba. Si cargas el plato en exceso, la parte central queda por debajo de la resistencia con demasiada masa por delante y sale pálida. Conviene extender la comida en capa fina y, si es necesario, hacer dos tandas.
Valen el vidrio (mejor si es borosilicato), la cerámica y la loza sin decoración metálica, el papel de cocina y los plásticos marcados expresamente como aptos para microondas. No vale nada metálico: bandejas de aluminio, papel de aluminio, cubiertos olvidados dentro, filos dorados de una vajilla antigua, grapas de una bolsa. El metal refleja las ondas en lugar de absorberlas y en los bordes afilados concentra el campo hasta saltar un arco eléctrico. Ese chispazo pica el esmalte de la cavidad y, repetido, castiga el magnetrón.
Aquí cambia el criterio y mucha gente no se da cuenta. Un plástico «apto para microondas» está certificado para soportar el calor que le transmite el alimento, no calor radiante directo de una resistencia al rojo a pocos centímetros. Con el grill encendido, ese táper se deforma, se pega al plato giratorio y puede desprender olor. Para grill y combinado hay que usar recipientes de vidrio o cerámica resistentes al horno, sin partes de plástico ni asas pegadas.
| Recipiente | Microondas | Grill | Combinado |
|---|---|---|---|
| Vidrio de horno / borosilicato | Sí | Sí | Sí |
| Cerámica y loza sin filo metálico | Sí | Sí | Sí |
| Plástico apto para microondas | Sí | No | No |
| Papel de cocina y cartón sin cera | Sí, en ciclos cortos | No | No |
| Metal, aluminio y vajilla con filo dorado | No | Solo si el manual lo autoriza | No |
| Tapa hermética cerrada | No: deja siempre una salida de vapor | No | No |
Criterio general para microondas domésticos con grill. Si el manual de tu unidad dice otra cosa, manda el manual.
Un frontal de acero no amarillea con el calor ni con la luz, no se vuelve quebradizo con los años y aguanta mejor los roces de la vida diaria en una encimera. La superficie es no porosa, así que la grasa se queda encima en lugar de penetrar, y eso hace que una limpieza rápida sea de verdad rápida. En una cocina donde ya hay otros electrodomésticos en acero, además, combina sin desentonar.
El acero marca las huellas dactilares y las gotas de agua secas dejan cerco de cal. La solución no es frotar más, sino frotar mejor: paño de microfibra apenas humedecido, pasada en la dirección del cepillado del acero y secado inmediato con un segundo paño seco. Los limpiadores específicos para acero funcionan, pero con una gota de jabón lavavajillas en agua templada suele bastar.
Estropajos metálicos y polvos abrasivos, porque dejan microrrayas que después retienen suciedad. Y sobre todo, productos con cloro o lejía: el acero inoxidable se protege gracias a una capa de óxido de cromo invisible, y los clorados la atacan, con lo que aparecen picaduras de corrosión que ya no se van. Si se te cae lejía encima, aclara con agua abundante y seca de inmediato.
Para la cavidad, el método que menos esfuerzo pide es el vapor: un bol apto para microondas con agua, unos minutos a potencia alta, y dejar la puerta cerrada un par de minutos más. El vapor reblandece las salpicaduras y después salen con un paño. Hacerlo con cierta frecuencia importa más en un aparato con grill que en uno sin él, porque los restos que se quedan pegados al techo se carbonizan con la resistencia y acaban oliendo a quemado en cada uso.
El consumo en kilovatios hora es la potencia en kilovatios multiplicada por el tiempo en horas. Un ciclo de cinco minutos a una potencia absorbida de 1,2 kW consume 1,2 × (5/60) = 0,1 kWh. Multiplica ese resultado por lo que te cueste el kilovatio hora en tu contrato y tendrás el coste de ese uso. La cifra que hay que meter en la fórmula es la potencia absorbida de la placa de características, no la potencia de salida del microondas.
No es que el microondas sea más eficiente por magia: es que calienta solo la comida, mientras que un horno eléctrico tiene que llevar a temperatura una cavidad grande, sus paredes y el aire de dentro, y mantenerla durante mucho más tiempo. Para calentar un plato o gratinar una ración, la diferencia de energía consumida es enorme a favor del microondas. Para hornear una fuente para cuatro durante cuarenta minutos, el horno vuelve a tener sentido.
Un microondas con reloj y pantalla no consume cero cuando no cocina: mantiene la electrónica y el display. Es una cantidad pequeña, pero continua las veinticuatro horas. Si el aparato va a estar meses sin usarse, en una segunda residencia por ejemplo, desenchufarlo tiene sentido. En el uso diario, apagarlo y encenderlo constantemente no compensa el fastidio.
Este modelo es de libre instalación. Significa que su carcasa está diseñada para trabajar rodeada de aire: las rejillas de ventilación evacuan el calor del magnetrón y del transformador hacia los lados o hacia atrás, y necesitan espacio libre para hacerlo. El manual del fabricante indica los huecos mínimos que hay que respetar por arriba, por detrás y por los lados; conviene leerlos antes de decidir el sitio, no después.
Encajar un microondas de libre instalación en un armario a medida, sin holguras, es un error común. El aparato recircula su propio aire caliente, la electrónica trabaja a más temperatura de la prevista y la vida útil se acorta. Además, muchos muebles de cocina tienen el fondo cerrado, con lo que la rejilla trasera queda contra un tablero. Si quieres integrarlo estéticamente, existen marcos de encastre que dejan el paso de aire previsto por el fabricante; el marco tiene que ser el compatible con el modelo, no uno genérico.
Sobre una encimera despejada o sobre una balda robusta, a una altura que te permita ver el interior del plato sin subirte a nada. Nunca justo encima de una placa de cocción ni pegado al frigorífico, porque el calor de uno perjudica al otro. Y con el enchufe accesible: un microondas se desenchufa para limpiarlo a fondo y para desconectarlo si hace algo raro.
La cavidad metálica y la malla de la puerta forman una jaula que confina las microondas dentro. Los enclavamientos de la puerta cortan la emisión en cuanto se abre. Por eso una puerta que no cierra a ras, un marco golpeado, una bisagra floja o un cristal interior con un salto son motivo suficiente para dejar de usar el aparato y llevarlo a servicio técnico. No es una manía: es la única pieza de la que depende el confinamiento.
Un líquido muy limpio, en un recipiente muy liso y sin nada donde formar burbujas, puede pasar de los cien grados sin llegar a hervir. Al moverlo o al echar el azúcar, hierve de golpe y salpica. Se evita metiendo una cucharilla de material apto o removiendo a mitad de ciclo, y esperando unos segundos antes de sacar la taza.
Huevos con cáscara y cualquier alimento con piel o membrana cerrada (salchichas, castañas, tomates enteros, patatas sin pinchar): el vapor interior no tiene salida y revientan. Tampoco recipientes herméticos cerrados del todo. Y nada de poner el aparato en marcha vacío: sin alimento que absorba la energía, esta se refleja de vuelta al magnetrón.
Después de un ciclo de grill, la resistencia, el techo de la cavidad y el propio recipiente están muy calientes, mucho más que tras un ciclo de microondas. Manoplas siempre, y cuidado al retirar la fuente porque el borde superior de la puerta también acumula calor.
Un microondas en buen estado y con la puerta íntegra no plantea problemas de interferencia en condiciones normales de uso; si hay dudas concretas por un dispositivo médico implantado, la consulta es para el profesional sanitario que lo controla, no para una ficha de producto. Con niños en casa, la recomendación práctica es no colocar el aparato a su altura y comprobar si tu unidad tiene bloqueo de teclas en el manual.
Descongelar es la tarea donde peor lo pasa un microondas, porque el hielo absorbe las microondas mucho peor que el agua líquida. En cuanto una zona empieza a fundirse, absorbe más energía y se calienta más deprisa que el resto, y de ahí salen los bordes cocidos con el centro todavía duro.
Lo que funciona es bajar la potencia y trocear el tiempo. Ciclos cortos a potencia baja, sacando la pieza entre uno y otro para darle la vuelta y separar lo que ya se haya soltado, y un reposo final de varios minutos para que el calor se iguale por conducción. Con carne picada conviene ir retirando la parte exterior según se descongela. Y una vez descongelado, el alimento se cocina: no se vuelve a congelar crudo.
Un microondas hace tres ruidos normales: el ventilador de refrigeración, el zumbido del transformador y el arrastre del plato giratorio. Si aparece un traqueteo nuevo, lo primero es mirar si el aro de rodillos está bien asentado y limpio; suele ser eso. Un chisporroteo con destellos dentro casi siempre significa metal donde no debe haberlo, o restos carbonizados pegados a la pared. Un olor a quemado persistente con la cavidad limpia, en cambio, ya es motivo de servicio técnico.
Para los olores de comida que se quedan, funciona el mismo truco del vapor añadiendo al agua unas rodajas de limón o un chorro de vinagre, y dejar la puerta abierta un rato después de cada uso para que la cavidad se seque.
En España, la garantía legal de conformidad es de 3 años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, tras la reforma del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios por el Real Decreto-ley 7/2021. Durante ese periodo, si el producto no es conforme, puedes pedir su reparación o sustitución y, si eso no resuelve, la rebaja del precio o la resolución del contrato. Esta garantía es legal y no depende de que el fabricante ofrezca además una garantía comercial propia.
En una compra a distancia tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar el motivo, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Puedes desembalar el aparato y comprobarlo como lo harías en una tienda física; solo respondes de la depreciación si lo manipulas más allá de lo necesario para comprobar su naturaleza y funcionamiento. Que un microondas venga precintado no elimina ese derecho: la excepción del artículo 103.e está pensada para bienes precintados por razones de higiene o salud, no para electrodomésticos.
Revisa el paquete delante del transportista y, si el embalaje viene golpeado, hazlo constar en el albarán antes de firmar. Fotografía la caja, el interior y el aparato antes de montar nada, y comunica la incidencia cuanto antes por un medio que deje registro escrito. Un golpe en la puerta o en el marco de un microondas no es un defecto estético: afecta al cierre y, con él, al confinamiento de la radiación.
Repasa estos puntos antes de comprar, en este orden:
No podemos decirte cuánto tarda exactamente este modelo en calentar medio litro de leche, ni cuánto ruido hace en decibelios, ni si el botón de apertura va duro, porque no lo hemos medido. No hay reseñas verificadas de compradores en esta ficha, así que tampoco hay nota media. Y las funciones que no aparecen en la ficha oficial del producto (programas automáticos, bloqueo infantil, número de niveles de potencia, diámetro del plato) no las damos por supuestas: si te importan, confírmalas en el manual del fabricante antes de comprar.
Preferimos una página corta de datos comprobables a una larga de datos inventados. Si detectas algo aquí que no cuadre con el manual o con la unidad que has recibido, escríbenos por el formulario de contacto y lo corregimos.