Enchufa y funciona en España
Trabaja en el rango 220-240 V con enchufe europeo. La red española nominal es de 230 V, así que no necesitas adaptador, transformador ni ninguna clase de conversor.
Luz de acento para mesita, consola o escritorio. Cuerpo de poliresina en tono crema, 30 cm de alto y conexión directa a la red eléctrica europea.
IVA incluido · Envio gratis peninsula
Pago 100% seguro · Tarjeta o Bizum · BBVA Redsys TLS 1.3
Un vistazo rápido antes de decidir dónde ponerla.
El video se cargara tras tu primer scroll para no afectar al rendimiento.
Es una lámpara de sobremesa decorativa con cuerpo de poliresina en tono crema, de 16,5 x 11,5 cm de base y 30 cm de alto, que se conecta directamente a la red eléctrica española (220-240 V) mediante enchufe europeo. Está pensada para dar luz de acento o de lectura sobre una mesita de noche, una consola, un aparador o una esquina de escritorio, con bombilla de luz cálida. No sustituye a la luz general de una habitación y no es un producto de baño ni de exterior.
Comparativa cualitativa entre los materiales con los que se fabrican las lámparas de mesa de este formato. No incluimos precios de otras marcas porque no medimos sus tarifas.
| Poliresina | Cerámica | Metal | Vidrio | |
|---|---|---|---|---|
| Resistencia a golpes | Alta: absorbe impactos y rara vez estalla | Baja: se astilla o se rompe | Alta, pero se abolla | Muy baja |
| Peso para su tamaño | Medio: las cargas minerales le dan lastre | Alto | Variable | Alto |
| Estabilidad del color | Pigmento en masa: un rayón no cambia de color | Esmalte superficial | Pintura o lacado | Color en masa |
| Sensible a | Disolventes, amoníaco, abrasivos | Golpes | Humedad y oxidación | Golpes |
| Limpieza | Paño seco y agua con jabón neutro | Sencilla | Requiere secado | Marca huellas |
| Conduce electricidad | No | No | Sí: exige buena toma de tierra o clase II | No |
Tabla de propiedades generales de cada familia de materiales, no de modelos concretos de otras marcas.
Preferimos escribir esto a rellenar huecos con datos que no tenemos. El proveedor no facilita los siguientes campos, así que no los inventamos:
Si necesitas alguno de estos datos antes de comprar, escríbenos desde el formulario de contacto y lo pedimos al proveedor.
Todo lo que sigue está en la documentación del producto. Ni pruebas propias ni impresiones: solo lo que consta.
Trabaja en el rango 220-240 V con enchufe europeo. La red española nominal es de 230 V, así que no necesitas adaptador, transformador ni ninguna clase de conversor.
30 cm de alto sobre una base de 16,5 x 11,5 cm. Cabe en mesitas estrechas y consolas de recibidor sin comerse la superficie útil ni chocar con el cabecero.
El tono crema no es una capa de pintura sobre otro material: el pigmento va integrado en la mezcla, de modo que un roce superficial no deja ver un color distinto debajo.
La ficha la clasifica como luz cálida. Con bombillas de 2.700-3.000 K el crema se ve limpio; con luz fría de 5.000 K o más, el acabado tira a gris y pierde gracia.
Lo que aplicamos en cada pedido, sin letra pequeña.
Península en 24-48 h. Pedidos confirmados antes de las 14:00 en día laborable salen el mismo día. Baleares y Canarias, 3-5 días.
Pasarela BBVA · Redsys con cifrado TLS 1.3. Los datos de tu tarjeta se introducen en el entorno del banco, no en nuestros servidores.
Garantía legal de conformidad de tres años (RDL 7/2021) y 14 días naturales de desistimiento sin justificación (RDL 1/2007).
Atención por correo y a través del formulario de contacto. Si un dato de la ficha no aparece, lo pedimos al proveedor y te lo decimos tal cual.
Sin permanencia ni compromisos
Pago único, sin suscripción ni renovaciones.
No disponible ahora mismo. Cuando vuelva a activarse detallaremos aquí exactamente qué incluye; no publicamos un contenido que todavía no está confirmado.
Agotado
Treinta centímetros de poliresina crema para la mesita, la consola o la esquina del escritorio.
Pago 100% seguro · Envio gratis peninsula · 14 días para desistir
Cuatro comprobaciones que evitan la mayoría de devoluciones.
Con la lámpara desenchufada, mira la inscripción del portalámparas: casquillo y potencia máxima. Ese dato decide qué bombilla compras.
Enrosca sin apretar de más y sujetando el portalámparas, no la pantalla. Sigue desenchufada durante todo el proceso.
Sitúala con el lado largo de la base paralelo al borde del mueble y el cable recogido por detrás, fuera de zonas de paso. Ya puedes enchufarla.
Todavía no hay opiniones de compradores publicadas para este modelo, así que no mostramos ninguna nota media. Cuando recojamos valoraciones verificadas de pedidos reales aparecerán aquí, con su fecha y sin filtrar las negativas.
Tampoco hacemos ensayos de laboratorio propios sobre este producto: lo que leas en esta ficha viene de la documentación del proveedor y de conocimiento técnico general sobre iluminación, y está señalado como tal.
Cualquier luminaria vendida en la Unión Europea que funcione entre 50 y 1.000 V en corriente alterna entra en el ámbito de la Directiva 2014/35/UE de Baja Tensión, transpuesta en España por el Real Decreto 187/2016. Eso obliga al fabricante a llevar a cabo la evaluación de conformidad, emitir la declaración UE de conformidad y colocar el marcado CE. El Reglamento (UE) 2023/988 de seguridad general de los productos añade que el producto debe identificar al fabricante o a su responsable en la Unión.
Traducido a lo práctico: al abrir la caja busca el marcado CE, los datos del responsable y la indicación de potencia máxima. Si no encuentras esa información, pídenosla antes de usar la lámpara y, si no llega, tienes los 14 días de desistimiento para devolverla. Esta ficha no puede confirmar un número de certificado concreto porque el proveedor no nos lo facilita, y no vamos a escribir uno que no hemos visto.
Sobre cuartos de baño: el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) divide el baño en volúmenes en su instrucción técnica ITC-BT-27 y fija para cada uno un grado de protección mínimo frente a agua y polvo. Esta lámpara no declara grado IP, de modo que la única respuesta prudente es no usarla en el baño ni en terrazas expuestas.
Cuando la lámpara o sus bombillas lleguen al final de su vida, son residuo de aparatos eléctricos y electrónicos: el Real Decreto 110/2015 obliga a recogerlos por canales específicos. Las bombillas LED y las de bajo consumo van a contenedores propios en puntos limpios y en muchos comercios de iluminación, nunca al contenedor de vidrio ni a la basura común.
Si estás reorganizando la iluminación de casa, estas secciones te vendrán bien.
Lo que mas nos preguntan. Si tu duda no esta aqui, escribenos.
Una lámpara de 30 centímetros de alto no es una lámpara de techo pequeña: es otra categoría de producto con otra función. En iluminación se distinguen tres capas. La luz general baña la habitación entera y suele venir del techo. La luz de tarea ilumina una actividad concreta: leer, coser, escribir. Y la luz de acento crea ambiente y dirige la mirada hacia un rincón, un cuadro o una estantería. Esta lámpara juega en las dos últimas capas, nunca en la primera.
Entender eso ahorra decepciones. Quien compra una lámpara de mesa esperando que sustituya al plafón del techo va a devolverla, y con razón: con la cantidad de luz que da una bombilla de mesita, una habitación de doce metros cuadrados queda en penumbra. Quien la compra para leer en la cama sin despertar a quien duerme al lado, o para que el recibidor deje de parecer un pasillo de sótano, acierta de pleno.
La regla práctica: si al apagar la luz del techo la habitación se queda inservible, necesitas más fuentes de luz, no una lámpara más potente. Repartir es mejor que concentrar.
Los 30 cm de altura son la medida más común en lámparas de mesita por una razón geométrica. Una mesita de noche estándar mide entre 50 y 60 cm. Sumando la lámpara, el foco de luz queda entre 80 y 90 cm del suelo, más o menos a la altura de los ojos de una persona recostada en la cama con almohada. Ese es el punto en el que la luz cae sobre las páginas sin darte directamente en la cara.
La base de 16,5 x 11,5 cm también dice algo. Es una base rectangular, no cuadrada, y ocupa menos de 200 centímetros cuadrados de superficie. En una mesita estrecha de 35 cm de fondo, eso deja sitio para un libro, el móvil y un vaso de agua. Con una base circular de 20 cm de diámetro, la misma mesita se queda sin espacio útil.
La poliresina, que en catálogos anglosajones aparece como polyresin o resin composite, es un material compuesto: una matriz de resina de poliéster (a veces de poliuretano) mezclada con cargas minerales finamente molidas, normalmente polvo de carbonato cálcico, mármol o caolín. La mezcla se cuela en un molde de silicona, cura a temperatura ambiente o con calor moderado, y sale una pieza maciza que reproduce con mucho detalle relieves, texturas y aristas.
Esa técnica explica por qué las lámparas de poliresina consiguen formas complicadas —estriados, imitaciones de piedra caliza, acabados tipo yeso— a un coste que la cerámica torneada no alcanza. También explica su peso: la carga mineral hace que una pieza de este tamaño no se sienta hueca, algo que se nota al levantarla y que ayuda a que no vuelque al primer tirón de cable.
En una lámpara cerámica el color vive en el esmalte, una capa de décimas de milímetro. Si se salta, aparece el bizcocho blanco o pardo de debajo y la reparación se nota siempre. En poliresina el pigmento se añade a la mezcla antes de colar, de modo que el tono crema atraviesa la pieza de fuera adentro. Un roce contra la esquina de una mesita deja una marca de textura, no un cambio de color, y se disimula pasando el dedo con un poco de cera incolora.
La poliresina aguanta bien los golpes y la humedad ambiental, pero tiene debilidades concretas que conviene conocer antes de limpiarla con lo primero que pilles del armario:
Lo que no le pasa nada: el polvo, la humedad normal de una casa, el sol indirecto y los cambios de temperatura entre invierno y verano. Es un material estable para uso doméstico en interior.
Una lámpara de mesa es un soporte. La calidad de la luz —cuánta hay, de qué color y cómo reproduce los tonos de tu casa— la decide por completo la bombilla que le pongas. Por eso merece la pena dedicarle cinco minutos antes de comprar la primera de oferta.
La ficha de este producto no indica el casquillo. En lámparas decorativas de este tamaño lo habitual es E27 (rosca gruesa, la de toda la vida) o E14 (rosca fina, típica de lamparitas y apliques). La letra E viene de Edison y el número es el diámetro en milímetros. Se distinguen a simple vista: si el hueco del portalámparas admite el dedo índice con holgura, es E27; si apenas entra el meñique, es E14.
La forma segura de saberlo es leer la inscripción del propio portalámparas, donde el fabricante graba el tipo de casquillo y la potencia máxima admisible, algo del estilo «E14 máx. 40 W». Esa marca manda sobre cualquier recomendación general, incluida esta. Si no aparece, no fuerces: pregúntanos y lo consultamos con el proveedor.
Desde que el LED desplazó a la incandescente, los vatios dejaron de servir para comparar. Un LED de 7 W puede dar la misma luz que una incandescente de 60 W. La unidad válida es el lumen, y viene impresa en toda caja vendida en la Unión Europea. Estas son las equivalencias de referencia que se usan en el etiquetado europeo:
| Lúmenes aproximados | Equivale a incandescente de | Potencia LED típica | Uso recomendable en esta lámpara |
|---|---|---|---|
| 250 lm | 25 W | 2-3 W | Luz de acento muy suave, ambiente nocturno |
| 470 lm | 40 W | 4-5 W | Mesita de noche, lectura ligera |
| 806 lm | 60 W | 7-9 W | Lectura prolongada, esquina de escritorio |
| 1.055 lm | 75 W | 10-12 W | Suele deslumbrar a corta distancia; poco recomendable |
Para una lámpara de mesita, el rango cómodo está entre 400 y 800 lúmenes. Por encima, la diferencia de brillo entre la zona iluminada y el resto de la habitación se vuelve molesta y acabas encendiendo también la luz del techo, que era justo lo que querías evitar.
La temperatura de color se mide en kelvin y describe si la luz tira a naranja o a azul. La ficha clasifica este producto como luz cálida, coherente con un acabado crema: los tonos cálidos realzan los cremas, los beis y las maderas, mientras que la luz fría los apaga y los vuelve grisáceos.
| Temperatura | Cómo se ve | Dónde encaja | Con acabado crema |
|---|---|---|---|
| 2.200-2.400 K | Ámbar, tipo vela | Ambiente nocturno, dormitorio | Muy cálido, casi dorado |
| 2.700 K | Cálida clásica | Dormitorio, salón, recibidor | La combinación más natural |
| 3.000 K | Cálida algo más clara | Salón, zona de lectura | Correcta, más nítida al leer |
| 4.000 K | Neutra | Escritorio, estudio | El crema se ve más pálido |
| 5.000 K o más | Fría, azulada | Talleres, cocinas técnicas | Desaconsejable: apaga el tono |
Hay un dato más que casi nadie mira y que cambia mucho el resultado: el índice de reproducción cromática (IRC o CRI). Va de 0 a 100 e indica hasta qué punto la luz muestra los colores como lo haría la luz del día. Por debajo de 80, las telas y la piel se ven apagadas. Busca bombillas de IRC 90 o superior si la lámpara va a un dormitorio o junto a un sillón de lectura; la diferencia con una de IRC 80 se aprecia sin ser un experto.
Casquillo, lúmenes, kelvin e IRC. Cuatro números en la caja de la bombilla deciden más sobre cómo se ve tu salón que el precio de la lámpara que los sostiene.
Regular la intensidad es posible, pero exige que las tres piezas sean compatibles: bombilla LED marcada como regulable, regulador diseñado para carga LED y, en el caso de un regulador de pie o de enchufe, potencia mínima adecuada. Una LED normal conectada a un dimmer parpadea, zumba o se niega a encender por debajo de cierto punto; no es un defecto de la lámpara. La alternativa más sencilla, si no quieres tocar la instalación, es una bombilla inteligente o un enchufe conectado, que además te permiten programar horarios.
La colocación decide si una lámpara luce o estorba. La regla general es sencilla: el borde inferior de la pantalla debe quedar aproximadamente a la altura de los ojos en la postura de uso. Si queda por debajo, ves la bombilla y te deslumbra. Si queda muy por encima, la luz se dispersa por el techo y no llega a las páginas.
El destino natural de una lámpara de 30 cm. Colócala en el lado exterior de la mesita, no pegada a la cama, para que el cono de luz caiga sobre el regazo y no sobre la almohada del otro lado. Si duermes acompañado y uno de los dos lee, una pantalla que cierre por arriba concentra mejor la luz hacia abajo. En dormitorios, 2.700 K y entre 400 y 600 lúmenes son suficientes.
Los recibidores largos y estrechos de los pisos antiguos se iluminan mal desde el techo. Un punto de luz a media altura sobre una consola rompe el efecto túnel, marca visualmente la entrada y hace que quien llega no camine hacia la oscuridad. En este uso la lámpara se enciende poco tiempo, así que puedes permitirte una bombilla de menos lúmenes y más ambiente.
Aquí la lámpara trabaja como luz de acento en las tardes de invierno y como pieza decorativa el resto del día. Un aparador tiene entre 80 y 90 cm de altura, así que con 30 cm más el foco queda alto: conviene una pantalla que oculte bien la bombilla desde la posición del sofá. Prueba a encenderla y siéntate donde te sientas siempre; si ves el filamento, gira o desplaza la lámpara.
Con teletrabajo, muchos escritorios ocupan una esquina del salón donde la luz del techo llega de lado y proyecta sombras sobre el teclado. Colócala en el lado contrario a tu mano dominante: si escribes con la derecha, la lámpara va a la izquierda, y así la mano no proyecta sombra sobre lo que escribes. Para esta función, 4.000 K y unos 800 lúmenes rinden mejor que la luz muy cálida.
| Ubicación | Altura típica del mueble | Kelvin recomendados | Lúmenes recomendados |
|---|---|---|---|
| Mesita de noche | 50-60 cm | 2.700 K | 400-600 lm |
| Consola de recibidor | 75-85 cm | 2.700 K | 250-470 lm |
| Aparador de salón | 80-90 cm | 2.700-3.000 K | 470-806 lm |
| Escritorio | 72-76 cm | 4.000 K | 600-806 lm |
Toda luminaria que se vende en la Unión Europea y funciona en el rango de baja tensión debe llevar el marcado CE, ir acompañada de la declaración UE de conformidad e identificar al fabricante o a su responsable en la Unión. El marco es la Directiva 2014/35/UE, incorporada al derecho español mediante el Real Decreto 187/2016, junto con el Reglamento (UE) 2023/988 de seguridad general de los productos. Si al desembalar no encuentras esos datos, pídelos antes de enchufar nada.
Otro símbolo útil es el del doble aislamiento: dos cuadrados concéntricos indican un aparato de clase II, que no necesita toma de tierra porque su protección no depende de ella. Muchas lámparas decorativas con cuerpo no metálico son de clase II. Esta ficha no lo declara, así que lo verás en la propia lámpara al recibirla.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002) dedica su instrucción ITC-BT-27 a los cuartos de baño y los divide en volúmenes numerados según la distancia a la bañera o la ducha. Cada volumen exige un grado de protección IP mínimo y limita qué aparatos pueden instalarse. Una lámpara de mesa decorativa sin IP declarado no cumple esos requisitos en ningún volumen próximo al agua. La respuesta prudente es no llevarla al baño, por muy bien que quedara sobre el mueble del lavabo.
Si el enchufe queda lejos, usa una regleta con marcado CE y sección de cable adecuada, no un alargador plano de bazar. Evita pasar el cable por debajo de alfombras (el roce y el calor acumulado son un riesgo real) y por zonas de paso donde alguien pueda engancharlo: el tirón que descuelga una lámpara suele acabar con la lámpara en el suelo y, a veces, con el cable dañado por dentro sin que se vea nada por fuera.
El cuerpo de la lámpara no consume nada; consume la bombilla. Con una LED de 7 W encendida cuatro horas diarias, el cálculo es directo: 7 W × 4 h × 365 días = 10.220 Wh, es decir, 10,22 kWh al año. Con una LED de 5 W, 7,3 kWh. Con una incandescente antigua de 60 W en el mismo uso, 87,6 kWh.
Para saber lo que eso te cuesta en euros, multiplica los kWh por el precio del kilovatio hora de tu contrato, que aparece en tu factura y varía según comercializadora, tipo de tarifa y tramo horario. No publicamos un importe cerrado porque cualquier cifra que pusiéramos aquí sería falsa para la mitad de quienes lean esta página. Lo que sí puedes retener es el orden de magnitud: cambiar una incandescente por un LED en esta lámpara divide su consumo por ocho o por nueve.
Desde septiembre de 2021, las fuentes luminosas se etiquetan con la escala energética de la A a la G del Reglamento (UE) 2019/2015, más exigente que la anterior: una bombilla que antes lucía una A++ hoy puede aparecer como E o F sin haber cambiado nada. No te asustes con la letra; mira los lúmenes por vatio, que es el dato que de verdad compara eficiencia.
La poliresina es agradecida si se limpia con cabeza. Esta es la rutina que alarga su aspecto sin arriesgar el acabado:
Estos son los fallos que más devoluciones provocan en esta categoría, y ninguno tiene que ver con la calidad del producto:
Estas condiciones no dependen de la buena voluntad de la tienda: son ley y se aplican a cualquier compra que hagas como consumidor a distancia.
Garantía legal de conformidad: tres años. Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 7/2021, los bienes comprados por consumidores a partir del 1 de enero de 2022 tienen tres años de garantía legal, no dos. Durante los dos primeros años se presume que cualquier falta de conformidad ya existía en el momento de la entrega, salvo que se demuestre lo contrario; a partir de ahí la carga de la prueba se invierte. Si el producto no es conforme, puedes pedir su reparación o su sustitución y, cuando eso no resuelva el problema, la rebaja del precio o la resolución del contrato.
Desistimiento: 14 días naturales. Los artículos 102 a 108 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007) te dan 14 días naturales desde que recibes el producto para devolverlo sin justificar el motivo. Puedes abrir la caja y comprobar la naturaleza, las características y el funcionamiento del producto igual que harías en una tienda física; solo respondes de la disminución de valor si lo has manipulado más allá de esa comprobación. Cualquier cláusula que exija devolverlo «sin abrir y en su embalaje original precintado» es contraria a la ley.
Plazo comercial de esta tienda. Sobre ese mínimo legal, Casa Inteligente declara un plazo de devolución de 30 días. Un plazo comercial más largo se suma a tus derechos; nunca los sustituye ni los recorta.
Quién responde. Frente a ti responde el vendedor, es decir, la tienda donde compraste. No tienes que buscar al fabricante ni pelearte con el proveedor: la reclamación se dirige a quien te vendió el producto.
Preferimos cerrar diciendo dónde están los límites. No hemos desmontado esta lámpara, no hemos medido su flujo luminoso con un luxómetro ni hemos hecho ensayos de caída, y no publicamos opiniones de compradores que no existan. Todo lo técnico de esta página sale de dos sitios: la documentación que acompaña al producto y conocimiento general sobre iluminación doméstica y normativa española, verificable en las normas que hemos citado por su número.
Los datos que faltan —casquillo, potencia máxima, si trae bombilla, longitud del cable, peso, grado IP y fabricante— faltan de verdad, y los hemos dejado marcados como tales en la ficha en vez de rellenarlos con suposiciones. Si necesitas alguno para decidir, escríbenos desde el formulario de contacto: preguntamos al proveedor y te trasladamos la respuesta tal como llegue, incluida la posibilidad de que sea «no consta».
Una ficha que reconoce lo que no sabe es más útil que una que lo inventa: te dice exactamente qué comprobar al abrir la caja.