Smartwatch Asus VivoWatch 5 HC-B05 1,34"
Esta ficha del Smartwatch Asus VivoWatch 5 HC-B05 1,34" te cuenta lo que consta en el catálogo, lo que no consta, y qué preguntas conviene resolver antes de pagar. No encontrarás aquí una puntuación editorial, una prueba de uso ni testimonios: no hemos tenido el reloj en la mano y no vamos a fingir lo contrario. Lo que sí encontrarás es el marco legal que te protege al comprarlo y una explicación honesta de hasta dónde llega un sensor colocado en la muñeca cuando se trata de tu salud.

Respuesta directa: qué estás comprando exactamente
Estás comprando un reloj de la familia ASUS VivoWatch, referencia HC-B05, con una pantalla de 1,34 pulgadas, vendido en CasaInteligente con el código interno M0317728. La familia VivoWatch la comercializa ASUS como gama orientada al seguimiento de constantes, no como reloj de notificaciones y aplicaciones al estilo de un smartwatch generalista. Esa es la diferencia de enfoque que explica el precio.
Y ahora la parte que casi ninguna tienda te dice: la ficha de este producto no acredita qué sensores concretos monta esta referencia, con qué certificación se comercializa, cuánta batería tiene ni qué grado de resistencia al agua declara el fabricante. No consta en el catálogo del que vive esta página. Podríamos rellenar el hueco con cifras plausibles —lo hacen muchas fichas, incluida la versión anterior de esta— pero una cifra inventada en una página de salud no es un adorno: es una decisión que alguien puede tomar mal. Así que aquí vas a leer «no consta» tantas veces como haga falta, y una guía de qué comprobar tú antes de comprar.
Lo que consta en la ficha y lo que no
Esta tabla separa las dos cosas. La columna de la izquierda es lo que el catálogo sostiene; la de la derecha, lo que tendrías que verificar en la documentación oficial de ASUS o preguntar antes de comprar.
| Dato | Qué dice esta ficha | Qué hacer si te importa |
|---|---|---|
| Marca y modelo | ASUS VivoWatch 5, referencia HC-B05 | Comprueba en la web de ASUS que la referencia coincide con la que buscas: la familia VivoWatch ha tenido variantes con sensores distintos |
| Pantalla | 1,34 pulgadas | La tecnología del panel, el brillo y la resolución no constan |
| Sensores | No consta el detalle | Pide la hoja de especificaciones oficial antes de comprar si compras por una función de salud concreta |
| Certificación como producto sanitario | No consta | Sin marcado CE de producto sanitario y su clase, trátalo como dispositivo de bienestar, no como aparato clínico |
| Autonomía | No consta | Varía muchísimo según el uso; ninguna cifra de la anterior versión de esta página estaba respaldada |
| Resistencia al agua | No consta | No lo mojes hasta confirmar el grado declarado por el fabricante |
| Compatibilidad con móvil | No consta | Comprueba versión mínima de Android o iOS y disponibilidad de la app en tu país |
| Contenido de la caja | No consta | Pregunta si incluye cargador propietario y correa de repuesto |
| Valoraciones de clientes | Ninguna | Esta ficha no ha recibido reseñas; cualquier nota que vieras antes aquí era de plantilla |
Puede parecer una tabla pobre. Lo es, y esa pobreza es información: te dice que estás a punto de comprar un dispositivo de salud con menos datos de los que exigirías para un electrodoméstico de cocina. Si eso te incomoda, tienes razón en que te incomode. Pide la ficha técnica antes de pulsar el botón.
Qué puede y qué no puede un sensor colocado en la muñeca
Esta parte no depende de esta referencia concreta: son límites físicos que afectan a cualquier reloj de consumo, del más barato al más caro. Entenderlos te ahorra la decepción y, en algún caso, un disgusto.
La medición óptica de pulso
Casi todos los relojes de actividad iluminan la piel con un LED y miden cuánta luz devuelve el tejido. El flujo de sangre cambia esa reflexión con cada latido, y de ahí sale la frecuencia cardíaca. Funciona razonablemente bien en reposo y empeora con el movimiento, con el frío, con la correa floja, con la piel muy oscura o muy tatuada y con la mala circulación periférica. No es un defecto de fabricación: es la limitación del método. Por eso una banda pectoral sigue siendo más fiable que cualquier muñeca cuando de verdad importa la precisión del pulso.
La saturación de oxígeno
El mismo principio óptico permite estimar la saturación de oxígeno en sangre. La palabra importante es «estimar». Un pulsioxímetro de dedo homologado y un reloj de consumo no juegan la misma liga, y la diferencia se agranda justo cuando más te importaría: con las manos frías, con el pulso débil o con el paciente moviéndose. Trátalo como una tendencia a lo largo de días, nunca como un número que decide si vas o no vas a urgencias.
El electrocardiograma de una derivación
Algunos relojes registran un trazado eléctrico entre dos puntos del cuerpo. Eso es una derivación. Un electrocardiograma clínico usa doce. La diferencia no es de cantidad, es de qué se puede ver: un registro de una derivación puede sugerir un ritmo irregular, y no puede descartar ni confirmar un infarto, una isquemia ni buena parte de las alteraciones que un cardiólogo busca en un trazado completo. Si alguna vez lees que un reloj «detecta infartos», estás leyendo publicidad, no medicina.
La presión arterial en la muñeca
Aquí conviene ser especialmente claro, porque es donde más ruido hay. La medición de presión arterial exige comprimir una arteria y observar cómo se comporta el flujo al liberar la presión. Un manguito de brazo lo hace por diseño. Un reloj tiene que apañárselas con muchísimo menos espacio y con la arteria radial, más pequeña y más sensible a la posición del brazo. Existen dispositivos de muñeca validados clínicamente, y existen muchísimos que estiman la tensión con algoritmos a partir de la onda de pulso. Los segundos pueden equivocarse por márgenes que, en una persona hipertensa, son la diferencia entre estar controlada y no estarlo.
Ninguna medición de muñeca —esta ficha no acredita cuál usa este modelo— debería cambiar tu medicación, tu dieta o tu decisión de ir al médico. Ese papel lo tiene un tensiómetro de brazo validado y, por encima de él, tu médico.
El sueño
Los relojes infieren fases de sueño combinando movimiento y pulso. Es una inferencia, no un registro del cerebro. Una polisomnografía mide actividad cerebral, respiratoria y muscular en un laboratorio del sueño; un reloj mira si te mueves y a qué ritmo late tu corazón. Sirve para detectar que duermes menos de lo que crees. No sirve para diagnosticar apnea del sueño, aunque un patrón raro sí es un buen motivo para pedir cita.
La regla práctica: un wearable es bueno detectando cambios en ti mismo a lo largo del tiempo y malo dando un valor absoluto exacto en un momento concreto. Úsalo para lo primero y llévale lo segundo a un profesional.
«Dispositivo médico» no es una palabra de marketing
En la Unión Europea, un producto que el fabricante destina a diagnosticar, prevenir, controlar o tratar una enfermedad es un producto sanitario y queda bajo el Reglamento (UE) 2017/745. Eso implica un procedimiento de evaluación de la conformidad, una clase de riesgo asignada, documentación técnica y, según la clase, la intervención de un organismo notificado. El resultado visible es un marcado CE que, cuando hay organismo notificado detrás, lleva su número de cuatro cifras al lado.
Un reloj vendido como producto de «bienestar» o «fitness» no pasa por ahí. Puede llevar marcado CE por otras razones —compatibilidad electromagnética, seguridad eléctrica, radiofrecuencia— y eso no dice absolutamente nada sobre la exactitud de sus mediciones de salud. Son dos cosas distintas que se parecen mucho en la caja.
Un mismo fabricante puede vender una gama donde unas referencias tengan la condición de producto sanitario y otras no. Por eso la referencia exacta importa tanto: HC-B05 no es intercambiable con cualquier otro VivoWatch a efectos de lo que puedes esperar del aparato.
Cómo comprobarlo tú en cinco minutos
- Busca la referencia exacta en la web oficial de ASUS y abre la hoja de especificaciones, no la página comercial.
- Localiza si el fabricante declara el producto como producto sanitario y con qué clase.
- Mira si el manual incluye un apartado de «uso previsto» y de contraindicaciones: los productos sanitarios lo llevan siempre.
- Comprueba si la función que te interesa está disponible en España; algunas prestaciones de salud se activan por país según la autorización regulatoria.
- Si algo de esto no aparece, asume que el reloj es un dispositivo de bienestar. No es un mal producto por serlo; es un producto distinto del que quizá creías comprar.
Si compras el reloj para una persona con una patología cardiovascular diagnosticada, esta comprobación deja de ser opcional. Haz que la haga también su médico antes de que empiece a mirar los números todos los días.
Antes de pagar: las preguntas que debes hacer tú
Una lista corta y molesta, que es como deben ser las listas útiles.
Sobre el aparato
- ¿Qué mide realmente y con qué método? Si la respuesta comercial es «monitoriza tu salud», no es una respuesta.
- ¿Hay validación clínica publicada de esa medición? No de la marca: del modelo.
- ¿Qué pasa cuando el reloj se equivoca? Un dispositivo serio te avisa de que una lectura no es válida en lugar de darte un número inventado.
- ¿Puedo exportar mis datos? Un historial atrapado en una app propietaria se pierde el día que la app deja de mantenerse.
- ¿Cuánto tiempo va a recibir actualizaciones? En un producto que interpreta señales biológicas, el firmware no es un extra.
Sobre tu caso
- ¿Para qué lo quieres? Ver tendencias de actividad y descanso es un uso razonable. Sustituir un control médico no lo es.
- ¿Vas a mirarlo demasiado? Hay perfiles a los que un número de salud cada hora les genera más ansiedad que información. Es un efecto documentado y conviene tenerlo en cuenta, sobre todo en personas mayores que viven solas.
- ¿Quién va a leer los datos? Si la idea es que un familiar vigile a otro, habla antes con esa persona. Compartir constantes vitales sin consentimiento informado es un problema, y no solo legal.
- ¿Tienes ya un tensiómetro de brazo? Si compras el reloj por la tensión y no tienes un aparato validado en casa, el orden de compra debería ser el contrario.
Si acabas comprándolo: uso razonable
Estas recomendaciones no son de esta referencia concreta, sino la práctica estándar para que cualquier medición domiciliaria tenga algún valor. Tu médico puede darte pautas distintas adaptadas a ti; las suyas mandan.
Cómo medirte bien
- Siéntate y descansa cinco minutos antes de medir, con la espalda apoyada y los pies en el suelo.
- No midas justo después de comer, de fumar, de tomar café o de hacer ejercicio.
- Apoya el brazo y mantén el punto de medición a la altura del corazón. En la muñeca este detalle cambia el resultado más de lo que la gente imagina.
- No hables ni mires el móvil durante la medición.
- Mide siempre a las mismas horas y anota el contexto. Una lectura suelta no dice nada; catorce lecturas ordenadas dicen bastante.
- Ajusta la correa firme pero sin apretar. Una correa floja da lecturas erráticas y una demasiado apretada, incómodas y poco fiables.
Qué hacer con un valor raro
Repetir la medición pasados unos minutos, comprobarla con un aparato validado si lo tienes, y anotarla. Si se repite, pedir cita. Si va acompañada de síntomas —dolor en el pecho, falta de aire, mareo, visión borrosa, debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para hablar—, no repitas la medición: llama al 112. El reloj no forma parte de esa decisión.
Qué no hacer nunca
- Cambiar por tu cuenta la dosis de un medicamento por lo que marque el reloj.
- Dejar de acudir a una revisión porque «los números salen bien».
- Interpretar un trazado eléctrico por tu cuenta a partir de lo que hayas leído en internet.
- Usarlo como sistema de alerta para una persona dependiente. Para eso existen los servicios de teleasistencia, que tienen a alguien al otro lado.
Tus datos de salud: dónde acaban
Las constantes vitales son datos de categoría especial en el artículo 9 del Reglamento General de Protección de Datos. Tienen una protección reforzada precisamente porque revelan cosas que nadie más debería saber de ti sin tu permiso.
Antes de sincronizar el reloj con una app, dedica cinco minutos a mirar tres cosas en su política de privacidad: quién es el responsable del tratamiento, si los datos salen del Espacio Económico Europeo y con qué garantías, y si se comparten con terceros para finalidades distintas de darte el servicio. También conviene saber cómo se borra la cuenta y qué pasa con el historial cuando lo haces.
La función de compartir mediciones con familiares es útil y también es una cesión de datos de salud. Si la activas para una tercera persona, esa persona tiene que entender y aceptar qué se está compartiendo y con quién. Con personas mayores conviene hacerlo despacio y por escrito, aunque suene excesivo entre familia.
Un historial de salud de varios años vale mucho más que el reloj que lo generó. Trátalo en consecuencia: exportable, respaldado y bajo tu control.
Tus derechos al comprarlo en esta tienda
La versión anterior de esta ficha contenía dos cláusulas que son ilegales en España. Están corregidas y conviene que sepas exactamente qué te ampara, porque muchas tiendas siguen publicando lo contrario.
Garantía legal: tres años, no dos
Desde el Real Decreto-ley 7/2021, las compras hechas a partir del 1 de enero de 2022 tienen una garantía legal de conformidad de tres años. No dos. Durante los dos primeros años se presume que cualquier falta de conformidad que aparezca ya existía en el momento de la entrega, y es el vendedor quien tiene que demostrar lo contrario. El vendedor responde ante ti; no te pueden derivar sin más al servicio técnico del fabricante como si fuera tu problema.
Además, el plazo para reclamar una falta de conformidad ya manifestada es de cinco años desde que se manifiesta. Y el vendedor está obligado a facilitar servicios de reparación y repuestos durante diez años desde que el producto deja de fabricarse.
Desistimiento: catorce días naturales y sin dar explicaciones
En venta a distancia tienes catorce días naturales desde que recibes el producto para desistir sin justificar el motivo, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Dos matices que la versión anterior de esta página se saltaba:
- Puedes abrir la caja y comprobar el producto. Tienes derecho a examinarlo como lo harías en una tienda física para conocer su naturaleza, características y funcionamiento. Solo respondes de la disminución de valor si lo has manipulado más allá de eso. Condicionar la devolución a que el producto esté «sin abrir y en su embalaje original» es contrario a la norma.
- La excepción de los productos precintados por higiene no aplica a un reloj. El artículo 103.e exige dos condiciones a la vez —producto precintado por razones de protección de la salud o higiene, y precinto retirado tras la entrega— y está pensado para otro tipo de artículos. Un smartwatch no entra ahí.
Si desistes, el vendedor debe devolverte todo el dinero, incluidos los gastos de envío ordinarios de entrega, en un plazo máximo de catorce días naturales desde que le comunicas la decisión. Los gastos de devolución sí pueden correr por tu cuenta si te lo informaron antes de comprar.
Sobre el precio y el descuento anunciado
Esta web muestra un banner permanente que anuncia un descuento aplicable a todo el catálogo. Merece la pena que conozcas la regla: el artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021 al transponer la Directiva (UE) 2019/2161, obliga a que todo anuncio de reducción de precio indique el precio anterior más bajo aplicado durante los treinta días previos. Un descuento permanente y sitewide no cumple esa lógica, porque no hay un precio anterior distinto realmente practicado. En esta ficha no hemos tocado ningún dato de precio; lo señalamos para que sepas leerlo.
Reclamaciones
Si algo se tuerce, el orden es: reclamación por escrito al vendedor conservando copia; hoja de reclamaciones oficial si procede; oficina municipal de información al consumidor o dirección general de consumo de tu comunidad autónoma; y, para importes pequeños, la reclamación judicial de escasa cuantía sin necesidad de abogado ni procurador. Guarda el justificante de compra y la comunicación con la tienda desde el primer día.
Qué se ha retirado de esta página, y por qué te lo contamos
Hasta hoy, esta ficha llevaba una capa de texto generada en lote que ocupaba más de la mitad de la página. Se ha eliminado entera. Contenía, por clases:
- Anécdotas familiares y de vecindario con edades, parentescos y ciudades, presentadas como experiencias propias de quien escribía. Nunca ocurrieron.
- Casos de pacientes —seguimientos tras una intervención, ajustes de medicación, avisos nocturnos que acababan en urgencias— narrados como si el equipo editorial hubiera acompañado a esas personas. No existen.
- Especificaciones técnicas fabricadas: peso, material de la carcasa, tipo y brillo de la pantalla, lista de sensores, grado de resistencia al agua, duración de la batería, tiempo de carga y márgenes de error de las mediciones. Ninguna de esas cifras consta en la ficha del producto.
- Una certificación regulatoria concreta atribuida al aparato sin respaldo documental. Es el dato más grave de todos, porque es justamente el que decide si alguien puede fiarse de una lectura.
- Márgenes de precisión numéricos comparando el reloj con tensiómetros y pulsioxímetros clínicos, y una comparación de precisión con dispositivos de la competencia.
- Una puntuación editorial sobre cinco, sin ninguna prueba detrás, y una sección entera de «lo que dicen quienes ya lo probaron» resumiendo opiniones inexistentes.
- Un porcentaje sobre reseñas negativas presentado como resultado de una lectura sistemática que no se hizo.
- Una nota de autoría que afirmaba que verificamos el producto y el servicio posventa antes de publicar. No lo hacemos.
- Enlaces a electrodomésticos de cocina intercalados en mitad de una guía de salud, colocados por un generador automático de enlaces internos.
Lo contamos por dos razones. La primera, porque si has leído esta página antes tienes derecho a saber qué parte de lo que leíste no era cierto. La segunda, porque el patrón se repite en muchísimas tiendas y reconocerlo te sirve fuera de aquí: cuando una ficha de producto te cuenta una historia familiar conmovedora y a continuación te da cifras técnicas exactas que el fabricante no publica, lo que estás leyendo es texto generado para posicionar, no información.
Una ficha honesta sobre un producto de salud tiene que poder decir «no lo sé». Esta lo dice varias veces, y es la parte más útil que tiene.
Si ya conoces el modelo, tienes claro qué esperas de él y has comprobado en la documentación de ASUS que la referencia HC-B05 hace lo que necesitas, la compra se cierra aquí con pago seguro y las garantías legales completas: tres años de garantía y catorce días naturales para desistir.
Preguntas frecuentes
¿El VivoWatch 5 HC-B05 mide la tensión arterial de forma fiable?
Esta ficha no acredita qué sensores monta la referencia ni con qué método mide, así que no podemos afirmarlo. Con carácter general, ninguna medición hecha en la muñeca por un dispositivo de consumo sustituye a un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Si compras por esta función, pide la hoja de especificaciones oficial de ASUS y consulta a tu médico antes de basar cualquier decisión en las lecturas.
¿Puede detectar un infarto o diagnosticar una arritmia?
No. Ningún reloj de consumo diagnostica. Un registro eléctrico de una sola derivación puede sugerir un ritmo irregular, pero no descarta ni confirma un infarto, que requiere un electrocardiograma completo y pruebas de laboratorio. Ante dolor en el pecho, falta de aire o pérdida de conciencia, llama al 112 en lugar de medirte.
¿Qué garantía tiene y quién responde?
Tres años de garantía legal de conformidad según el Real Decreto-ley 7/2021, para compras a partir del 1 de enero de 2022. Responde el vendedor, no el fabricante. Durante los dos primeros años se presume que el defecto ya existía en la entrega y es el vendedor quien debe demostrar lo contrario.
¿Puedo devolverlo si no me convence?
Sí. Tienes catorce días naturales desde la recepción para desistir sin dar explicaciones, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Puedes abrir la caja y probar el reloj para conocer su funcionamiento: no es necesario que esté sin abrir ni en su embalaje original intacto. Solo respondes de la disminución de valor si lo manipulas más allá de esa comprobación.
¿Qué tamaño tiene la pantalla y qué tecnología usa?
La denominación del producto indica 1,34 pulgadas. La tecnología del panel, la resolución y el brillo máximo no constan en esta ficha, y no vamos a inventarlos. Si el tipo de pantalla te importa, consúltalo en la documentación oficial de ASUS para esta referencia.
¿Es resistente al agua? ¿Puedo ducharme con él?
El grado de resistencia al agua no consta en esta ficha. Hasta que lo confirmes en la documentación del fabricante, trátalo como si no lo fuera. Los grados de protección no son equivalentes entre sí: resistir salpicaduras y aguantar una inmersión son cosas distintas.
¿Cuánta batería aguanta?
No consta. La autonomía real de cualquier reloj de salud depende de cuántas mediciones automáticas actives, del seguimiento nocturno y del brillo de pantalla, y suele quedar bastante por debajo de la cifra de catálogo de cualquier fabricante. Pregunta antes de comprar si es un factor decisivo para ti.
¿Con qué móviles es compatible?
No consta en esta ficha. Comprueba en la web de ASUS la versión mínima de Android o iOS que exige la aplicación complementaria y si esa aplicación está disponible en España, porque algunas funciones de salud se habilitan por país según la autorización regulatoria de cada mercado.
¿Puedo llevarle los datos del reloj a mi médico?
Puedes enseñárselos como información orientativa, y a muchos profesionales les resulta útil ver una tendencia de varias semanas. Lo que no debes esperar es que sustituyan a las mediciones hechas con equipamiento validado: la decisión clínica se toma con esas, no con las del reloj.
¿Sirve para vigilar a un familiar mayor que vive solo?
Con mucha prudencia. Un reloj no es un sistema de teleasistencia: no hay nadie al otro lado que reciba la alerta y actúe. Si el objetivo es la seguridad de una persona dependiente, un servicio de teleasistencia con central receptora cumple esa función y un wearable no. Y comparte sus constantes solo con su conocimiento y su permiso.
¿Qué pasa con mis datos de salud?
Son datos de categoría especial según el artículo 9 del Reglamento General de Protección de Datos. Antes de sincronizar, revisa en la política de privacidad de la aplicación quién es el responsable del tratamiento, si los datos salen del Espacio Económico Europeo, con quién se comparten y cómo se borra la cuenta con todo el historial.
¿Por qué esta ficha no tiene puntuación ni opiniones de clientes?
Porque no las hay. Esta página mostraba hasta hoy una nota editorial sobre cinco y un resumen de opiniones de compradores que nunca existieron; se han retirado. Cuando haya valoraciones reales de clientes verificados, aparecerán aquí con su origen identificado.