Home Assistant en un mini PC: cómo montar la central domótica definitiva por menos de doscientos euros
Mi Raspberry Pi murió un domingo de enero a las siete de la mañana. Lo supe porque la persiana del dormitorio no subió sola, la calefacción no había precalentado el baño y el altavoz de la cocina respondía "no encuentro tu casa" a cualquier orden. Diagnóstico: tarjeta microSD corrupta tras tres años escribiendo registros sin descanso. Era la segunda vez que me pasaba, y esa misma tarde decidí que la tercera no llegaría: pedí un mini PC de segunda mano por ciento treinta euros, migré Home Assistant en una tarde y desde entonces (diecisiete meses ya) la central de mi casa no se ha caído ni una sola vez. Si estás pensando en montar tu cerebro domótico o en jubilar una Raspberry que cojea, este es el artículo que me habría ahorrado dos sustos y bastantes horas de foros.
Aquí vas a encontrar qué mini PC comprar en dos mil veintiséis (con tabla de candidatos reales y precios de España), qué método de instalación elegir entre los tres posibles, cómo conectar las antenas Zigbee y Thread, cuánta luz consume el invento, y el sistema de copias de seguridad que convierte cualquier avería futura en una molestia de veinte minutos en lugar de un drama de fin de semana.
De la Raspberry Pi al mini PC: por qué conviene jubilar la tarjeta SD
La Raspberry Pi fue la puerta de entrada a Home Assistant para media comunidad, la mía incluida. Y sigue funcionando para instalaciones pequeñas. Pero tiene tres talones de Aquiles que se notan cuando la casa crece. El primero, la microSD: las tarjetas no están hechas para los millones de escrituras diarias de una base de datos de sensores, y su muerte no avisa. El segundo, la potencia: con cuarenta o cincuenta dispositivos, cámaras con detección de objetos o asistente de voz local, una Pi 4 empieza a toser y una Pi 5 con accesorios ya no sale barata. El tercero, el precio real: cuando sumas Pi 5, caja, fuente oficial, ventilador y un SSD con su adaptador, te plantas en ciento cuarenta o ciento sesenta euros, y por ese dinero hay mini PCs con el doble de músculo.
Un mini PC x86 (los NUC de Intel y sus herederos de Beelink, GMKtec, Minisforum y compañía) trae de serie lo que a la Pi hay que añadirle: SSD NVMe de verdad, ocho o dieciséis gigas de RAM, carcasa con ventilación pensada y fuente decente. Para Home Assistant es el salto de "funciona" a "me olvido de que existe". Mi recomendación corta: si empiezas de cero o tu instalación pasa de veinte dispositivos, ve directo al mini PC y sáltate la etapa Raspberry.
Lo que Home Assistant pide de verdad: requisitos sin mitología
Hay que decirlo claro porque en los foros se exagera en ambos sentidos: Home Assistant en sí es ligero. Un sistema con cincuenta dispositivos, treinta automatizaciones y la base de datos por defecto vive cómodo con dos núcleos y cuatro gigas de RAM. Lo que engorda los requisitos son los complementos: reconocimiento de matrículas o personas en cámaras (Frigate), asistente de voz procesado en local (Whisper y Piper), historiales largos en InfluxDB, o virtualización con más sistemas conviviendo.
Mi regla de dimensionado para dos mil veintiséis: cuatro gigas de RAM y cualquier procesador x86 de la última década para una casa sin cámaras ni voz local; ocho gigas y un Intel N100 o superior si quieres cámaras con Frigate o voz local moderada; dieciséis gigas y un procesador con más núcleos solo si planeas Proxmox con varias máquinas virtuales o más de un par de cámaras analizadas en tiempo real. El almacenamiento importa menos de lo que parece: doscientos cincuenta y seis gigas de SSD sobran salvo que guardes grabaciones de cámaras, en cuyo caso calcula aparte.
Un apunte que ahorra dinero: los mini PC de empresa reacondicionados (Lenovo ThinkCentre Tiny, HP EliteDesk Mini, Dell OptiPlex Micro) son el secreto peor guardado de la comunidad. Máquinas de oficina retiradas por renovación de flota, con procesadores i5 de sobra, por noventa a ciento cuarenta euros con garantía de vendedor profesional. Mi central es un ThinkCentre M720q y va sobrada.
"Tres de cada cuatro instalaciones que me llegan caídas son Raspberry con la tarjeta agonizando. Las que monto sobre mini PC reacondicionado con SSD no me han dado ni un aviso en dos años. La fiabilidad no está en el software, está en dónde escribe." Andrés Coloma, integrador de domótica residencial, Getafe, febrero de dos mil veintiséis.
Los candidatos de dos mil veintiséis: ocho máquinas ordenadas por sensatez
| Equipo | Precio (junio 2026) | Procesador | RAM | Consumo típico | Para qué perfil |
|---|---|---|---|---|---|
| Lenovo ThinkCentre M720q (reacond.) | 95-140 € | i5-8400T / 8500T | 8-16 GB | 8-12 W | La compra racional: potencia sobrada y precio de derribo |
| HP EliteDesk 800 G4 Mini (reacond.) | 100-150 € | i5-8500T | 8-16 GB | 8-12 W | Equivalente al Lenovo, según oferta del día |
| Beelink Mini S13 (N150) | 159-189 € | Intel N150 | 16 GB | 6-9 W | Nuevo, silencioso y eficiente para HAOS puro |
| GMKtec NucBox G3 Plus (N150) | 149-179 € | Intel N150 | 16 GB | 6-9 W | Alternativa al Beelink, suele estar en oferta |
| Beelink EQ14 (N200) | 199-239 € | Intel N200 | 16 GB | 7-10 W | Frigate con 2-4 cámaras y voz local |
| Minisforum UN100 / NAB6 según gama | 180-320 € | N100 a i7 | 16-32 GB | 7-25 W | Proxmox con varias máquinas virtuales |
| Home Assistant Green (oficial) | 109-119 € | ARM dedicado | 4 GB | 2-3 W | Quien quiera cero decisiones técnicas |
| Raspberry Pi 5 (8 GB) + SSD + caja | 140-170 € el conjunto | ARM Cortex-A76 | 8 GB | 4-7 W | Solo si ya tienes piezas o te gusta el formato |
Lectura sincera de la tabla: el reacondicionado de empresa gana en potencia por euro sin discusión, y los N150 nuevos ganan en consumo, tamaño y silencio. El Home Assistant Green merece respeto como opción "enchufar y listo" para quien no quiera saber nada de instalaciones, asumiendo que se queda corto para cámaras o voz local. Y la Pi 5, con todo el cariño, ya solo tiene sentido si la tienes en un cajón.
Tres caminos de instalación: HAOS, Proxmox o Docker
Primera decisión tras comprar el hierro, y la que más dudas genera. El camino uno es Home Assistant OS (HAOS) directo sobre el mini PC: grabas la imagen oficial en el SSD con una memoria USB y un grabador tipo Balena Etcher, arrancas, y el sistema entero es Home Assistant. Ventajas: actualizaciones con un clic, complementos oficiales con un clic, copias de seguridad integradas, cero mantenimiento de sistema operativo. Desventaja: el mini PC solo hace eso. Para el noventa por ciento de la gente, este es el camino correcto, y es el que uso yo.
El camino dos es Proxmox, un virtualizador gratuito, con HAOS dentro de una máquina virtual. Ventajas: el mismo mini PC puede alojar además un bloqueador de publicidad, un servidor de archivos o lo que se te ocurra, y las instantáneas de la máquina virtual son una red de seguridad maravillosa. Desventaja: añade una capa que mantener y entender. Elige esto si te gusta cacharrear con servidores o ya sabes lo que es una VM.
El camino tres es Home Assistant en contenedor Docker sobre un Linux que administres tú. Máxima flexibilidad, pero pierdes los complementos con un clic y las actualizaciones integradas: todo pasa a ser responsabilidad tuya. Solo lo recomiendo a quien ya viva en Docker por trabajo o afición. Si dudas entre los tres caminos, es que tu camino es el primero.
Mi migración paso a paso: de la caja al primer dispositivo en una tarde
Te cuento la tarde de la migración real, que sirve igual para una instalación desde cero. Primer paso, cuarenta minutos: abrir el ThinkCentre, comprobar el SSD y la RAM (venía con ocho gigas, perfecto), conectar teclado, pantalla y una memoria USB con el instalador de HAOS, y dejar que la imagen se escribiera en el disco. Un único ajuste en la BIOS que no hay que saltarse: activar el encendido automático tras corte de corriente, para que la central vuelva sola cuando haya un apagón y tú no estés.
Segundo paso, veinte minutos: arrancar, abrir desde el portátil la dirección homeassistant.local:8123, y en el asistente de bienvenida elegir "restaurar desde copia de seguridad". Subí la copia completa que la Raspberry hacía cada noche a Google Drive y me fui a merendar. Al volver, mi casa entera estaba allí: automatizaciones, paneles, historial, usuarios. Este momento es la mejor publicidad del sistema de copias de Home Assistant.
Tercer paso, media hora: mover la antena Zigbee de la Pi al mini PC (los dispositivos Zigbee ni se enteraron, porque la red vive en la antena, no en el ordenador), comprobar que las integraciones con la nube reconectaban, y reasignar en el router la IP fija a la máquina nueva. A las ocho de la tarde, la persiana del dormitorio volvía a estar programada para el lunes a las siete. Si partes de cero en lugar de migrar, cambia la restauración por el alta de tu primera integración: el asistente detecta solo casi todo lo que tengas enchufado en la red.
Las antenas que convierten el ordenador en central: Zigbee, Thread y el puerto USB
Un mini PC pelado habla wifi y ethernet, pero la domótica seria habla también Zigbee y, cada vez más, Thread. La solución son antenas USB: para Zigbee, los dos estándares de la comunidad en dos mil veintiséis son el Sonoff Zigbee 3.0 Dongle Plus (versión E o P, veinticinco a treinta y cinco euros) y el SkyConnect/Connect ZBT-1 oficial de Home Assistant (unos cuarenta), que además puede hablar Thread. Cualquiera de los dos gestiona sin despeinarse las redes domésticas de cien dispositivos.
Dos consejos de instalación que evitan el noventa por ciento de los problemas con Zigbee. Primero: conecta la antena con un cable alargador USB de un metro, nunca directa al puerto trasero del mini PC; los puertos USB tres y los SSD generan interferencias justo en la banda de Zigbee y el alargador la saca de la zona sucia. Segundo: elige para tu red Zigbee un canal alejado del de tu wifi de dos coma cuatro gigahercios (Zigbee canal veinticinco con wifi en canal uno, por ejemplo); comparten banda y se pisan si no los separas.
Para Thread y Matter, el ZBT-1 con firmware multiprotocolo o una segunda antena dedicada activan el border router en Home Assistant, y desde ahí los dispositivos Matter sobre Thread se incorporan desde la propia app. En dos mil veintiséis ya no es experimental: mis tres sensores Matter llevan un año sin un solo desenganche.
Lo que consume en tu factura: vatios medidos y euros al año
Lo medí con un enchufe con medidor durante un mes completo, porque las cifras de foros bailan mucho. Mi ThinkCentre M720q con HAOS, antena Zigbee y unos sesenta dispositivos integrados consume entre ocho y once vatios en reposo y picos de veinte en actualizaciones. Media real mensual: siete coma cuatro kilovatios hora. Con el precio medio del kilovatio en España este año, eso son entre uno coma cinco y dos euros al mes; pongamos veintidós euros al año.
Los N150 modernos bajan a la mitad: entre seis y nueve vatios de media, doce a quince euros al año. La Raspberry y el Green son aún más frugales, pero hablamos de diferencias de cinco a diez euros anuales: el consumo no debería decidir tu compra dentro de esta categoría, porque todo el ahorro de una automatización de calefacción bien hecha lo paga cien veces. Lo menciono porque la pregunta sale siempre, y la respuesta tranquiliza: una central domótica consume menos que el router que ya tienes encendido.
"La gente me pregunta por el consumo del servidor y nunca por el de los veinte cacharros en espera que tiene por casa. Un mini PC eficiente cuesta al año lo que dos cafés, y la automatización de la calefacción que corre dentro ahorra cien veces eso cada invierno." Raquel Sanchís, consultora de eficiencia energética doméstica, Castellón, abril de dos mil veintiséis.
Copias de seguridad: la lección que solo se aprende una vez
Si te llevas una sola cosa de este artículo, que sea esta sección, escrita por alguien que perdió su configuración entera en dos mil veintidós por no tenerla. Home Assistant incluye un sistema de copias completo: configúralo el primer día, no el día después del desastre. Mi esquema, que es el estándar sensato de la comunidad: copia automática completa cada noche a las cuatro, cifrada, con subida automática a Google Drive mediante el complemento de la comunidad (o a la Nube de Home Assistant si pagas la suscripción, que además financia el proyecto), y retención de las últimas siete copias diarias más una semanal durante un mes.
La prueba que casi nadie hace y deberías hacer una vez: restaurar de verdad. Coge una copia, móntala en una máquina virtual o en una memoria USB de pruebas y comprueba que arranca tu casa. Una copia que nunca has restaurado es una esperanza, no una copia. Desde mi sistema actual, he restaurado dos veces (la migración y una actualización que salió rana) y ambas fueron veinte minutos de espera y cero pérdidas.
Complemento del esquema: las instantáneas del propio SSD si vas con Proxmox, y una foto de la pegatina con las claves de la antena Zigbee, porque restaurar la red Zigbee sin las claves de la antena original es el único agujero que las copias no cubren del todo bien si cambias de hardware de radio.
Mini PC frente a Green, Yellow, NAS y la nube de pago
Para situar el mini PC en el mapa completo de opciones. Frente al Home Assistant Green oficial: el Green gana en simplicidad absoluta (lo enchufas y existe) y pierde en músculo y ampliación; en cuanto quieras Frigate o voz local, se queda corto. Frente al Yellow (la placa oficial con Zigbee integrado): bonito proyecto, pero precio final similar al mini PC con menos potencia. Frente a un NAS Synology o QNAP con Home Assistant en contenedor: opción digna si el NAS ya existe y está encendido igualmente, con la letra pequeña de Docker que ya comentamos y el USB del Zigbee a veces puñetero en NAS.
¿Y las centrales comerciales en la nube (las apps de marca, los hubs propietarios)? Son la comparación de fondo: funcionan hasta que la empresa cierra el servidor, cambia la tarifa o decide que tu modelo ya no se actualiza. La gracia de Home Assistant en tu propio mini PC es exactamente esa: tu casa funciona aunque internet se caiga, aunque el fabricante quiebre y aunque a nadie más le interese. La central es tuya en el sentido fuerte de la palabra.
Errores de novato que veo repetirse (y cómo esquivarlos)
El primero: empezar a comprar dispositivos antes que la central, acumulando cacharros wifi de seis marcas con seis apps, y querer unificarlos después. Hazlo al revés: central primero, y a partir de ahí cada compra se mira con la pregunta "¿se integra bien?". El segundo: no fijar IP estática al mini PC en el router; el día que el router reinicie y cambie la IP, media casa "desaparecerá" y perderás una tarde en descubrir por qué.
El tercero: instalar veinte complementos y treinta integraciones la primera semana. La parálisis por exceso es real: monta la base, automatiza tres cosas que uses a diario (luz del pasillo por la noche, aviso de lavadora terminada, calefacción por horario y presencia) y vive con ellas un mes antes de ampliar. El cuarto: ignorar la base de datos; con los ajustes por defecto, los historiales crecen sin control. Limita la retención a diez o quince días en la configuración del registrador, y tu SSD y tus gráficas te lo agradecerán.
Y el quinto, el clásico: dejar la antena Zigbee pinchada directamente en el puerto de atrás, pegada al SSD. Alargador siempre. Es el consejo más repetido de la comunidad y aun así cada semana entra alguien en los foros con "mis sensores se desconectan", la foto del dongle pegado a la torre, y la solución de un metro de cable.
Preguntas frecuentes sobre Home Assistant en mini PC
¿Necesito conocimientos de Linux o de programación?
Para el camino recomendado (HAOS directo en el mini PC), no: la instalación es grabar una imagen y seguir un asistente web, y el día a día se maneja desde la interfaz con clics. Saber algo de redes (qué es una IP) ayuda. La programación solo aparece si tú quieres ir a configuraciones avanzadas en YAML.
¿Mejor mini PC nuevo barato o reacondicionado de empresa?
Por potencia bruta por euro, el reacondicionado (ThinkCentre, EliteDesk, OptiPlex) gana. Por consumo, tamaño y silencio, los N150 nuevos. Si la central irá en el salón a la vista, el N150 nuevo; si va en un armario con el router, el reacondicionado es imbatible.
¿Puedo seguir usando Alexa o Google con Home Assistant?
Sí, conviven bien. Home Assistant orquesta los dispositivos y los altavoces siguen sirviendo de micrófono y voz. La integración por la Nube de Home Assistant (suscripción de unos siete euros y medio al mes) la hace trivial; la alternativa gratuita exige configurar tú el acceso externo y las APIs, que es asumible pero laborioso.
¿Qué pasa con mis dispositivos si la central se apaga?
Los dispositivos siguen funcionando en modo manual: los interruptores encienden, los termostatos mantienen su consigna local. Lo que se para son las automatizaciones y el control remoto. Por eso conviene activar en la BIOS el reencendido tras corte de luz y, si quieres matrícula de honor, un pequeño SAI de cincuenta euros que aguante central y router veinte minutos.
¿Cuántos dispositivos aguanta un mini PC básico?
Más de los que tendrás: instalaciones de doscientos y trescientos dispositivos corren en N100/N150 sin despeinarse. Los límites reales llegan por las cámaras con análisis de vídeo y el procesamiento de voz local, no por la cantidad de sensores y enchufes.
¿Home Assistant es gratis? ¿Dónde está la trampa?
El software es libre y gratuito, desarrollado por una comunidad enorme y una empresa (Nabu Casa) que vive de la suscripción opcional de acceso remoto y de vender hardware oficial. No hay trampa: pagas el hierro una vez y, si quieres, la suscripción que financia el proyecto. Comparado con cualquier sistema propietario, el ahorro a cinco años es obsceno.
¿Puedo montar la central si vivo de alquiler?
Es el caso ideal: casi todo lo que se integra (enchufes, bombillas, sensores, antenas) se va contigo en una caja en la mudanza, y la central restaura la configuración en la casa nueva en una tarde. Evita solo lo que requiera obra y prioriza dispositivos de quita y pon.
¿Qué hago con mi Raspberry Pi vieja tras migrar?
Dale una segunda vida: bloqueador de publicidad para toda la casa, servidor de música, pantalla de panel en la cocina con un dashboard de Home Assistant, o nodo satélite de voz. La comunidad tiene proyectos para aburrir; lo único que no le pidas ya es ser la central de la que dependa tu despertador.
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